Mutaciones del patrimonio arquitectónico de Santiago de Chile. Una revisión del centro histórico

La autoridad estatal invirtió recursos propios por 30.000.000 de dólares. Una primera medida consistió en la indemnización de la población residente -en un 95% arrendata- rios- antes de conseguir su emigración del casco histórico. Posteriormente se procedió a la cesión temporal, por parte de los propietarios, de los derechos sobre sus inmuebles. De esta manera, la autoridad local pudo ej ecutar la rehabilitación de los inmuebles para destinarlos a comercio, con costos de arriendo subsidiados por la autoridad. En términos de seguridad, se estableció una policía especial para el sector 17 • Aunque el resultado inmediato fue la revitalización del casco histórico gracias a la afluencia de sectores acomodados y medios para la utilización de los nuevos equipamien- tos, con el paso del tiempo el interés por su utilización decayó. Los antiguos habitantes del sector retornaron a él como lugar de trabajo y esparcimiento, a lo que se sumaron otros sectores modestos de la ciudad. La imposibilidad económica de tener acceso a los equipa- mientos turísticos creados obligó a los nuevos concurrentes a acudir a la versión informal del comercio ambulante de alimentos, así como al consumo de alcohol en la vía pública 1 8 • El Programa de Recuperación del Distrito Histórico de Salvador (Pelourinho) se basó en una fuerte intervención oficial dentro de una sección reducida del área céntrica. A partir de 1993 una institución pública -el Instituto del Patrimonio Cultural e His- tórico de Bahía-, con financiamiento del gobierno del Estado, consiguió rehabilitar más de 300 edificios localizados en 16 manzanas dentro del área céntrica de la ciudad de Salvador (zona que ha sido declarada Patrimonio Cultural Mundial por la UNESCO) . Utilizando las manzanas como unidad de rehabilitación, el Instituto ejecutó todas las obras, tanto en propiedades públicas como privadas, ofreciendo a los arrendatarios la opción de obtener una compensación económica por desalojar el edificio. Hasta ahora, el Instituto ha logrado reconvertir edificios y promover actividades de turismo y recreación. Sin embargo, se han recuperado solo parcialmente los costos de rehabilitación; tampoco se ha producido una diversificación importante de las actividades económicas y residenciales. El costo para el presupuesto público ha sido enorme. Todavía no se han medido los efectos de esta operación: hasta qué punto se logra promover la diversificación de las ac- tividades económicas, más allá del turismo; o si los actuales usuarios tendrán la capacidad de sustentar, a largo plazo, el esfuerzo inicial. Del caso de Salvador de Bahía se puede concluir que, aunque positiva en su enfoque de enfrentar el casco histórico de la ciudad como una totalidad antes que un repertorio de acciones puntuales, en esta operación el compromiso de los actores sociales y políticos es solo parcial: la ausencia de una mayor integración con las autoridades locales y fede- rales augura una continuidad incierta en los intentos por recuperar el centro histórico 19 . Reconociendo que existe una visión de conjunto del tejido tradicional, se echa en fal- ta una concepción urbana más integral. Es un hecho que el proceso migratorio intraurba- no atentó contra mejores resultados. Uno de sus más palmarios efectos fue el vaciamiento del centro histórico, que significó el éxodo de sus habitantes originales y aquellos que se habían incorporado en el curso del tiempo. 17 María del PílarTello, óp. cit., pp. 107- 109. 18 María del Pilar Tel10 1 óp. cit., p. 112. 19 Maria del Pilar Tel10, óp. cit. , p. 62. 60

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=