Mutaciones del patrimonio arquitectónico de Santiago de Chile. Una revisión del centro histórico

Para los residentes sensibles la motivación más intensa está sustentada en la preserva- ción de su entorno cotidiano y familiar, que les identifica profundamente. Habrá quienes, incluso, experimenten el íntimo orgullo de conservar su patrimonio local. Es uno de los beneficios intangibles de la operación. No cabe duda que la rehabili tación de áreas deterioradas contribuye a mejorar la efi- ciencia funcional de la ciudad al hacer uso pleno del capital físico invertido en estas áreas y reducir, entre otras cosas, los costos de transporte. Los planes maestros, por su parte, cargan consigo la responsabi lidad de garantizar alguna seguridad respecto del desarrollo futuro en la zona protegida, reduciendo los te- mores de aquellos financistas que tienden a desconfiar del tiempo venidero. Dos notables ejemplos en que se fusionan armónicamente los intereses públicos y privados para alcanzar metas colectivas -la restauración de sectores históricos deteriora- dos- son las ciudades de Barcelona (España) y Washington, D.C. (Estados Unidos). En Barcelona se han conservado y rehabilitado sectores deprimidos de su centro his- tórico como part e de un amplio programa de mejoramiento. El modelo de gestión acri- sola el financiamiento privado con la catalizadora acción del Estado. El Ayuntamiento de Barcelona echó a andar un Plan Estratégico que, entre muchas intervenciones convenidas con la comunidad y el sector privado, incluyó la rehabilitación de vecindarios a medio destruir en el centro histórico y su anillo circundante. Es un hecho que el mejoramiento de los servicios urbanos y del espacio público ge- neran atractivos para los inversionistas. Muchas instituciones fueron acogidas en edificios históricos, especialmente adaptados para su uso. Paralelamente se proporcionó asistencia técnica a los propietarios privados para que restaurasen sus inmuebles de valor. El Ayun- tamiento, conocedor de las operaciones de sociedades de capital mixto para promover proyectos en asociación con el sector privado, emprendió un programa destinado a mejo- rar las condiciones de vida de los habitantes del centro histórico. Así fue con10 los socios privados aportaron a la compañía de capital mixto capitales y experiencia en el desarrollo inmobiliario. Desde su ribera, el Ayuntamiento contribuyó con los terrenos y la coordi- nación de los servicios públicos. De ese modo, la participación en las empresas mixtas permitió al Ayuntamiento cap- tar parte de la plusvalía generada por la conservación. Valiéndose de recursos de progra- mas nacionales y regionales de auxilio a la vivienda de bajos ingresos, las empresas de capital mixto lograron retener, en las zonas rehabilitadas, una porción importante de re- sidentes de ingresos bajos y medianos. Asimismo, los edificios recuperados dieron cabida a artesanos y pequeños comerciantes financiados parcialmente con subsidios cruzados de los emprendimientos comerciales. Otro caso interesante es el de Washington, D.C. , en Estados Unidos, cuya Corpora- ción de Desarrollo de la Avenida Pennsylvania utilizó sociedades público-privadas para restaurar la zona que rodea justamente esa avenida, poderoso vínculo espacial entre la Casa Blanca y el Congreso. El Plan Maestro, concebido por la Corporación en consulta con el Departamento de Planificación del Distrito de Columbia y la comunidad, fue la piedra angular. Mediante este instrumento se consiguió atraer inversionistas privados para la zona y, al igual que en el caso de Barcelona, el Plan Maestro presentó, en una clara secuencia de etapas, un desarrollo a largo plazo. 45

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