Mutaciones del patrimonio arquitectónico de Santiago de Chile. Una revisión del centro histórico
• Promover verdaderos beneficios económicos, créditos e incentivos a través de alguna institución estatal. • Incorporar a la ciudadanía, informándola oportunamente acerca de cada una de las iniciativas. • Inducir la ayuda del área privada para financiar proyectos de bien público en la materia. Una oficina central debería evaluar y aprobar aquellos proyectos de revitalización, adap- tación y edificación nueva, sin perder de vista los principios de unidad y armonía. La nueva arquitectura, desde luego, en sabia relación con la arquitectura tradicional. Una preocupación que no debe quedar en segundo plano es la identidad del sector interve- nido. Las transformaciones no tienen que ser necesariamente una sustitución de las ca- racterísticas del sector anterior. Toda operación, grande o pequeña, debe articularse con su entorno, respetando la memoria colectiva ya instaurada. Téngase en cuenta que una modificación en un centro histórico, por pequeña que parezca, puede atentar contra los atributos esenciales del mismo, que son, en último término, su verdadero ADN. Digna de imitar es la experiencia que da a conocer la Confederación Española de Cascos Históricos ( COCAHI), que nació, según rezan sus estatutos, con la finalidad de es- tablecer estrategias comunes para el desarrollo de los centros históricos de las ciudades y pue- blos del estado español. Curiosamente, esta iniciativa es fruto de algunas asociaciones de comerciantes que, sin perder de vista sus legítimas aspiraciones tendientes a potenciar las actividades empresariales y la modernización de las infraestructuras y los servicios en sus respectivos ámbitos urbanos, tienen plena conciencia del valor del patrimonio de los nú- cleos fundacionales. Efectivamente, entre sus propósitos centrales destacan la gestión de to- das aquellas actuaciones encaminadas al desarrollo y la promoción de los centros históricos8. Las ciudades, a escala mayor, padecen de los mismos males. Solo cambian las solu- ciones (cuando se intentan). Al final, sin embargo, at adas a la memoria, permanecen sus características esenciales, el sello de identidad, su irrepetible código genético. Los fragmentos urbanos del área histórica de Santiago han merecido un razonable de- sarrollo en el curso del presente estudio. Han exigido un tratamiento profundo y podero- samente documentado. La panoplia de información gráfica ha sido un úti l complemento para entender la metamorfosis de cada lugar seleccionado. No se han descuidado aquellos focos de calidad arquitectónica diseminados en el ge- neroso damero que los acoge paternalmente; son los auténticos remansos urbanos apro- bados por la historia, siempre cercanos al espíritu del ciudadano sensible. Imposible no reconocer, al cierre, entre los múltiples atributos de la sencilla cuadrícula convencional, su capacidad de asimilar situaciones tan diversas como plazuelas, explanadas, rotondas o parques; pasajes, galerías o callejuelas sinuosas. Lejos de agotarse en este trabajo, Santiago seguirá siendo un tema digno de investi- gación. El Santiago de hoy, que es hijo de los Santiagos que le antecedieron, merece la atención y el respeto máximos. Ni más ni menos que por el hecho de trat arse del padre del Santiago que prohijará a las futuras generaciones. s Ver www.coachi.com /principal l .htm 354
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