Mutaciones del patrimonio arquitectónico de Santiago de Chile. Una revisión del centro histórico

Ordenanza Especial del Barrio París y Londres Entre los patrones forma les de los inmuebles de esta Zona Típica el Consejo de Monu- mentos Nacionales ha definido tres órdenes principales, los cuales deben ser considerados a la hora de intervenir: • Orden Inferior, con zócalo o basamento. • Orden Central. • Orden Superior, con remate o coronación. Algunas de las disposiciones fundamentales: • Las fachadas de los edificios, Monumento Histórico e Inmueble de Interés Histórico- Artistico, no podrán modificarse. De ser necesaria su restauración o reforzamiento estructural, habrá que ajustarse a las normas técnicas, internacionalmente recono- cidas, manteniendo el estilo, textura, materialidad, ornamentaciones y proporciones originales del edificio. • Solo se permitirán cuerpos salientes fuera de la línea de edificación, en los pisos se- gundo y siguientes, cuando estos tengan correspondencia con el tamaño y las propor- ciones de otros existentes en la misma manzana o en los edificios que enfrentan a la manzana en cuestión. • La altura de la edificación es de 12 metros como mínimo y de 18 metros como máxi- mo y no se contempla la posibilidad de aplicar la rasante en la Zona Típica. • Usos de suelo: residencia, educación y comercio en pequeña escala. • Todos los proyectos de edificación nueva deberán atenerse al esquema volumétrico actual y característico del sector, es decir, a edificación continua entre medianeros. En caso de edificación pareada, se permitirá un 100% de adosamient o. • Formalmente, para el conjunto se respeta el color natural de los materiales nobles, t ales como madera, piedra, cobre y mármol, entre otros. • El color de las fachadas intervenidas estará regulado por una cartilla de colores esta- blecida. Estimulada por el alto número de aparcamientos disponibles en el sector, la invasión del automóvil es un factor degradante. A favor de la escala peatonal, la altura media de la edificación es de 4 plantas. Inex- plicablemente, se han erigido algunas torres que alcanzan los 12 pisos, produciendo coli- siones volumétricas muy negativas para la mansedumbre de un barrio que cultiva cierta identidad . Si se opt ara por construir lo mínimo posible en torno a la Zona Típica existente, se llegaría al absurdo de producir una isla edificada a baja altura -edificios de valor inclui- dos- en medio de un mar de predios dest inados a aparcamientos. Si la decisión fuera la contraria -construir hasta la altura máxima permitida- , se as- fixiarían los inmuebles antiguos en medio de las nacientes torres, anónimas y ajenas. Inspirada en esa misma postura, la Alameda se convertiría en un verdadero frontón de 340

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=