Mutaciones del patrimonio arquitectónico de Santiago de Chile. Una revisión del centro histórico

Estos desequilibrios son manifestaciones espaciales de modelos socioeconómicos que conllevan fuertes rasgos de exclusión social. Los nuevos paradigmas de urbaniza- ción, como son los centros comerciales, los barrios cerrados, las autopistas; o los tra- dicionales ghetos de pobreza, la infraestructura industrial y de transporte desactivada, las tierras vacantes, etc. , constituyen, en conjunto, un problema fundamental para la tarea de la gestión urbana, pero no son causa, sino consecuencia de la exclusión referida. Más que por culpa de iniciativas individualistas o de legislaciones inadecuadas, la fragmentación espacial de la ciudad es consecuencia de la escasez de trabajo para las mayorías, de la falta de horizontes, del miedo al futuro que padece el conj unto social. Este es el núcleo del problema, que explica los proyectos urbanos autosuficientes y desarticulados o los intentos de convertir sectores urbanos abiertos en ghetos de acceso limitado, como el barrio C.U.B.A., en la periferia de Buenos Aires. En la medida que la economía globalizada tiene dificultades para distribuir la rique- za al conjunto de la sociedad, es necesario que el Estado asuma un rol gestor prepon- derante en las ciudades y que su acción sea lo más idónea, activa y eficaz posible. La eficacia para combatir con éxi to la fragmentación está directamente vinculada con la firmeza y capacidad resolutiva de los gobiernos locales en el liderazgo del conj unto de actores sociales cuyo único norte es el mejoramiento del perfil productivo de la ciudad. Aunque la principal fragmentación de la ciudad es social antes que espacial, la su- peración de esta debilidad requiere que el urbanismo -pero sobre todo los gobiernos locales- enfrente a la ciudad como un conjunto de hechos productivos, ofreciendo mejores condiciones de empleo y servicios, produciendo adecuados espacios públicos de integración social y, por último, limitando las formas antiurbanas de fragmentación y gentri.ficación 2 . Santiago de Chile, que, por cierto, participa de los mismos problemas que las demás capitales hispanoamericanas, ha sentido en carne propia las heridas que trae consigo la desintegración social. La clausura de las instituciones republicanas en el área céntrica, así como la intimidante vigilancia de agentes represivos en las calles durante los prime- ros años de gobierno militar, contribuyó poderosamente a la pérdida de cohesión del cuerpo social. REHABILITACIÓN DE ÁREAS CENTRALES Una de las consecuencias más importantes del acelerado aumento de la población urbana ocurrida en las últimas décadas en Iberoamérica fue la gran expansión de la mancha urbana que, en muchos casos, ha superado en proporción el mismo crecimien- to demográfico. En términos generales, las ciudades del continente disponían -y aún disponen- de grandes extensiones de suelo, hecho que ha favorecido un modelo de expansión horizontal. Este fenómeno ha propiciado, sin duda, profundas transforma- 2 Palabra inglesa derivada de gentry, nombre que se aplica a la burguesía inglesa, y que denota la migración de personas de clase media a zonas recientemente renovadas de las ciudades. 33

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