Mutaciones del patrimonio arquitectónico de Santiago de Chile. Una revisión del centro histórico

CAPÍTULO V III LA INTERVENCIÓN MUSEIFICANTE VERSUS LA INTERVENCIÓN BULLDOZER En la invariante y en la similitud, contemporáneas, nuestra ciudad soñada y vivida, real e imaginada, puede hacernos, si sabemos leerla, un regalo precioso. El hallazgo de la diferencia. CARLOS FRANZ, La muralla enterrada El mundo de hoy día parece depender de los grupos que tienen el poder en sus manos. Decisiones de todo orden les competen. El escenario urbano, por desgracia, no escapa de este fatalismo. Las autoridades y los técnicos son sobrepasados por la velocidad con que se precipitan los hechos. Como el problema es de toda la América hispana, la UNESCO ha promovido, en el ámbito de las universidades, la formación de especialistas que, luego de instalados en los gobiernos locales, generen medios de información y participación que hagan posible un efectivo cambio cultural. Es fundamental la opinión vecinal en las limitadas decisiones que hoy administra el débil sistema de gobiernos locales. La gente quiere una ciudad más armónica y humanizada y esta presión ha ido en aumento con el tiempo. Nunca la opi- nión ciudadana podrá tener más valor que en las determinaciones destinadas a defender su propia ciudad. Nuevas necesidades se abren paso, reclamando respuestas inmediatas. Se explica, en- tonces, que las intervenciones en la ciudad se sucedan cotidianamente, pero no tienen por qué ser siempre a costa de los bienes edilicios tan dificultosamente preservados. El centro mismo es motivo de modificaciones incesantes. Algunas respetuosas. La mayor parte de ellas, irreverentes con el entorno. ¿Qué hacer con los megaproyectos viales, con los explosivos planes reguladores y, asociada a estos, la construcción de torres destinadas a la residencia en barrios tradicio- nales de baja densidad? Cuando Apollinaire escribió que "había que prepararles a la hiedra y al tiempo unas bellas ruinas" 1 tampoco pensó, seguramente, que era necesario aspirar a una ciudad inerte y momificada. Pero comprendía que en la conformación del paisaj e construido la historia también puede tener cabida. ¿Qué será mejor?: ¿Intentar la mímesis o buscar la colisión de formas, contraponien- do a lo antiguo el sello de la era contemporánea? Es un hecho que ambos peligros ace- chan persistentemente al centro histórico. Guillaume Apollinaire, Alcools, París, 1913. 315

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