Mutaciones del patrimonio arquitectónico de Santiago de Chile. Una revisión del centro histórico

de Bellas Artes. Antiguamente, por iniciativa de don Rodrigo de Quiroga, la mitad de esa superficie se destinaba al aparcamiento de carretas. En la otra mitad -la que deslinda con la Alameda-, en cambio, se edificó, a principios del siglo XVII, la Iglesia de San Saturnino. Una vez desaparecida esta, a finales del mismo siglo, se restableció la relación entre la plaza y La Cañada. Las modificaciones que ha experimentado el cerro desde los primeros intentos de antropización son muchas. Se han sucedido algunos cambios notables en el arco de tiempo que separa la Intendencia de Vicuña Mackenna con la fecha actual. Pero ninguno de ellos gravita en el entorno cercano. Sin embargo, el cerro ha sido víctima de la irrupción inmisericorde de algunos prismas reflectantes que lo han cercado, restándole valor gestáltico. Cronología de los episodios más importantes: • 13 de diciembre de 1540 (día de Santa Lucía): Pedro de Valdivia tomó posesión de este solit ario promontorio que los indígenas llamaban Huelén. • 1548: Se erigió una ermita en memoria de Santa Lucía, en un lugar del cerro que domina la actual calle Merced y en cuya construcción intervino Juan de Segovia. • 1552: El Cabildo autorizó a Bartolomé Flores la construcción de un segundo molino en la puntilla norte del cerro. • 1767: El francés Reinaldo Le Breton, al construir su casa en la falda del cerro cerca del molino Flores, fue imitado por varios santiaguinos, originando una angosta calle llamada "Breton"; en 1888 el ensanchamiento de esta calle -hoy calle Santa Lucía-, llevó estas viviendas a la demolición. • 1816: El Gobernador español Casimiro Marcó del Pont ordenó construir dos grandes cubos cuyos altos muros de contención cumplían la función de escarpas : instaló la batería "Marcó" en la explanada que mira hacia la Alameda y la batería Santa Lucía en la subida que enfrent a la calle Merced. • 1820: En el faldeo del cerro cercano al Fuerte Hidalgo, que había sustituido la batería Santa Lucía, se abrió un cementerio para disidentes 166 . Finalmente, este camposanto fue t rasladado al Cementerio General con ocasión de la transformación del cerro, en 1872; hoy, un ángel de mármol señala el sitio. • 1872: Siendo Intendente de Santiago, Benjamín Vicuña Mackenna inició las obras de transformación del cerro, realizando así su sueño de muchos años: convertir el inhóspito y rocoso peñón en un atractivo paseo, con caminos, puentes, miradores y plazuelas; jardines suspendidos y bosquecillos; surtidores, fuentes, cascadas y grutas, jarrones, estatuas y glorietas. Febrilmente, los mineros hicieron volar rocas para abrir paso a caminos y terrazas. Se plantaban árboles y flores en los terraplenes, mientras la tierra se removía y trasladaba en caravanas de carretillas. Una obra digna de romanos. • 1874: Se instaló el Museo Histórico del cerro Santa Lucía en los cuarteles del Fuerte Hidalgo, especialmente habilitados para este efecto. En diciembre del mismo año se 11 "' Rodrigo Pérez de Arce A., Ricardo Astaburuaga E. y Hernán Rodríguez V., La Monra,ia 1\ifágica, el cerro Sa111a Lucía y la ciudad de Santiago, Ediciones ARQ, Pontificia Universidad Católica de Chile, Seri e Arte - Colección Arquitectura, Santiago, 1993, p. 37. 299

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