Mutaciones del patrimonio arquitectónico de Santiago de Chile. Una revisión del centro histórico

Dos intervenciones de impacto máximo La Plaza de la Ciudadanía EL PALACIO DE LA MONEDA Sin lugar a dudas, los efectos que puede conseguir, en el nivel urbano, la tercera etapa del nuevo proyecto del Barrio Cívico a partir del Bicentenario, pueden ser determinantes en la configuración del centro de Santiago. El solar que ocupa el Palacio de La Moneda - la manzana comprendida entre las calles Moneda, Teatinos, Morandé y Avenida del Libertador Bernardo O'Higgins- originalmen- te fue uno de los terrenos con que contaba Francisco de Riberos. Mientras era propiedad de los jesuitas hubo allí un beaterio, pero tan pronto fueron expulsados, en 1767, se ins- taló un colegio que permaneció hasta la aprobación del proyecto de Toesca, en 1782 153 . En un principio se pensó construir en un t erreno próximo al río Mapocho, pero el riesgo de ciertas filtraciones de agua hizo aconsejable el traslado a su actual localización, en 1784 154 . Los trabajos se aceleraron en 1788, al inicio del gobierno de don Ambrosio O 'Higgins. En l 792 se podía dar por terminada la obra para el acuñamiento de mone- das, pero recién en 1805 se instalaron los talleres y departamentos para los funcionarios supenores. A partir de 1848, cuando el inmueble se convirtió en el hogar del Presidente y en sitio de trabajo para compartir con ministros y asesores directos, pasó a denominarse Palacio de La Moneda. En el ala sur continuó funcionando la acuñación hasta 1922, año en que esta actividad fue trasladada a una construcción sita en la Quinta Normal de Agricultura (entonces un extenso solar localizado en la periferia de la ciudad). Entre 1932 y 1935 se intervino el ala sur. Los hornos de fundición cedieron su lugar al Ministerio de Relaciones Exteriores. Hubo necesidad de proyectar y materializar la cuarta fachada del edificio. El diseño fue de los arquitectos Smith Solar y Smith Miller 155 . Predomina en el conjunto el sentido horizontal, lo que le otorga una imagen de gran estabilidad. Machones estructurales de grandes dimensiones se acusan sobriamente en las fachadas. Su efecto es enriquecido por un bien proporcionado cornisamento, todo lo cual genera un interesante juego de luces y sombras. No cabe duda que, al diseñar el inmueble, Toesca había t enido presente la capacidad destructora de los terremotos en Chile: lo demuestra la robustez que propuso para sus muros de albañilería simple de ladrillo 156 . Hacia el interior los volúmenes están organizados en tomo a cuatro patios: tres en la zona norte, siendo el del centro el patio de honor o de acceso. El posterior, generado por la demolición, en 1940, del antiguo cuerpo central de los talleres de fundición, dio lugar al ya tradicional "Patio de los Naranjos". 153 Miguel Laborde, óp. cit., pp. 29-3 1. 15 ' Osear Ortega et al., óp. cit., p.l 08. 155 Roberto Montandón P., óp. cit., p. 64. 156 Miguel Laborde, óp. cit., pp. 29-3 1. 294

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