Mutaciones del patrimonio arquitectónico de Santiago de Chile. Una revisión del centro histórico
Las plazas subvierten con alegría la monocorde cuadrícula urbana. Del mismo modo, unos cuantos templos en el centro histórico de Santiago han hecho suyo un fragmento de ciudad, proporcionándole un sello, una identidad. Capítulo 7. La Alameda Bernardo O'Higgins Desde sus orígenes, cuando la Alameda se conocía como La Cañadilla y no era más que el brazo seco del río Mapocho, jugó un papel gravitante en Santiago. Límite natural de la ciudad, se convirtió, al comienzo de la República, en la más importante arteria de Chile. Al decir de Zady Zañartu, en 1829 se prolongaba hasta el Llano de Portales, donde hacían sus diarios ejercicios de práctica en el terreno los deshechos batallones de la Patria Nueva. Cuatro hileras de los álamos que en 1809 introdujera al país el provincial franciscano Javier Guz- mán, crecían a gran altura, formando canales de cielo azul en el espacio. Entre las filas de árboles corrían pequeñas acequias de agua muy clara en contacto con sus raíces. Al centro quedaba el paseo, mantenido por una gruesa capa de arena que se barría y regaba dos veces al día en verano. La Alameda, como la plaza de armas, ha sido un muy buen referente de las etapas evolu- tivas de la ciudad. Su metamorfosis, expresada en una notable transformación figurativa, expone de forma palmaria el tránsito de Santiago desde su inocente y monótona fachada continua hasta su inestable y atrabiliaria silueta contemporánea. Tercera Parte: Un Santiago posible La Tercera Parte se abre a un mundo imaginario, en la que se prefigura un Santiago en situaciones extremas, dentro de un horizonte posible. Refiere aspectos conclusivos y, en el afán de ir un paso más allá, se simulan los nuevos escenarios que pudieran ser parte del Santiago del futuro, atendiendo a las flaquezas y vacíos de una normativa un tanto reñida con los cánones de la eufonía. Imposible desentenderse de la historia, que nutre, informa y registra los aconteci- mientos del pasado. Las acciones de hoy, inspiradas o no en los periodos precedentes, constituyen, inevitablemente, nuevos eslabones en el tiempo. Y serán materia de estudio en el futuro. Pero, por encima de eso, pasarán a formar parte de la nueva ciudad, para enaltecerla o para humillarla. Capítulo 8. La intervención museificante versus la intervención bulldozer El futuro de Santiago es extraordinariamente incierto en materia de imagen. Las lagunas y ambigüedades de los instrumentos legales vigentes dejan a la intemperie el patrimonio consagrado como valioso. Se sabe que, amén de las disposiciones normativas de todo orden, la voluntad de las autoridades juega un papel determinante en el desarrollo de las ciudades. 27
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