Mutaciones del patrimonio arquitectónico de Santiago de Chile. Una revisión del centro histórico
En esa misma época se prolongaron las dos naves laterales 49 ; existía, aún, el patio del ángulo nororiente de la iglesia, limitado por la Alameda y la calle San Francisco. Poco después, entre 1859 y 1860, se creó la portada principal que se demolió en 1970 para dejar expuesta la antigua de piedra. En el año 1881 se reemplazaron los altares barrocos por otros más clásicos y se construyó la linterna sobre el presbiterio 50 . En 1926, al urbanizarse el sector que finalmente dio origen al Barrio París y Lon- dres, solo se mantuvo el primer claustro. Adosado a la iglesia, en dos niveles, existía una parte del primitivo convento, en cuyo primer piso funciona actualmente el Mu- seo de Arte Colonial. El aporte hispánico está presente en la macicez de las paredes de la iglesia -mam- puestos y ladrillos-, el artesonado de la nave; y también en el claustro, sobre cuyos pilares toscanos de fuste corto y fuerte se apoyan arcos ornamentales de influencia manierista del siglo XIX. Madera en la estructura de techumbre y tejas de arcilla de cubierta complementan el conjunto. El claustro es de ladrillo en su arquería y de adobe en los muros. Solo en 1957 se reconocieron como Monumento Histórico la iglesia y el convento. Once años más tarde, los arquitectos Juan Benavides, Rodrigo Márquez de la Plata y León Rodríguez decidieron abrir el claustro al público para instalar un museo en el primer piso. Se consolidó estructuralmente la torre, se reparó la cubierta y se modifi- có la fachada. A su turno, el arquitecto Raúl Irarrázabal propuso dejar a la vista la piedra en el interior de la iglesia y en la portada principal. Asimismo, modificó la fachada del con- vento que fuera diseñada, en 1925, por el arquitecto Gustavo Monckeberg 51 . El entorno, por cierto, ha ido cambiando desde la época de su construcción origi- nal. Aislada en un comienzo, al sur de La Cañada -más tarde Alameda-, la iglesia tuvo como vecinos, en el siglo XVII, al Hospital San Juan de Dios, a la fábrica de cerámicas La Ollería, al convento del Carmen Alto y a extensas chacras 52 . En el siglo XVIII se inició una débil expansión de la ciudad allende La Cañada, fenómeno que se acelera- ba en el siglo XIX. Actualmente la iglesia y los restos del convento se localizan en el centro de la ciudad, inconfundible foco de referencia en Santiago. El terremoto del 3 de marzo de 1985 dañó las naves laterales de la iglesia y el reloj. También, algunos elementos ornamentales. Una intervención del año 2003 se ha limitado a reponer la cubierta. A modo de resumen, parece oportuno señalar que entre los edificios que han des- tacado en las inmediaciones de la iglesia San Francisco -todos desaparecidos, a excep- ción del Palacio de La Moneda- se encuentran los siguientes: • Hospital del Socorro. • Compañía de Jesús y la Fábrica de cerámicas La Ollería. ' 9 Osear Ortega et al. , óp. cit. , 1976, p. 104 . 50 Osear Ortega et al., óp. cit., 1976, p. 104. 51 Roberto Montandón y Silvia Pirotte, Monumentos Nacionales de Chile - 225 fichas, Dirección de Arquitectura Ministerio de Obras Públicas, Consejo de Monumentos Nacionales, Ministerio de Educación, Santiago, 1998, p. 18. 52 Cecilia Guzmán y Angélika Oddoy, óp. cit., p. 25. 246
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=