Mutaciones del patrimonio arquitectónico de Santiago de Chile. Una revisión del centro histórico

La arquitectura La arquitectura chilena ha sido fruto, en buena medida, de la experimentación. Su super- vivencia ha dependido, especialmente, de su contexto geográfico, del rigor del clima, de los sobresaltos telúricos. La arquitectura de la Alameda no es la excepción. Dadse natural por sentado que apremiados los conquistadores en vista de los asomos del invierno, que en la época de la fundación se hallaba ya cercano, solo levantaron algunas palizadas y ranchos de totora, a semejanza de las rucas indígenas. El mismo Valdivia dice en su primera carta:"... nos hicieron nuestra casa de madera y paja en la traza que les di 29 . El alarife don Pedro de Gamboa, en conformidad con las ordenanzas reales sobre fun- dación de ciudades, dictadas por Carlos V en 1523, dividió el terreno en manzanas cua- dradas de 138 varas por lado 30 . El ancho de las calles de la planta primitiva se dejó en 12 varas. Cada manzana fue dividida en 4 grandes solares, sobre los que se construyeron ran- chos de adobe, cubiertos de techos de caña y paja. En 1541 las viviendas eran de estruc- tura de madera, revocada con barro; pocas superaban un piso de altura y eran en extremo vulnerables a los ataques indígenas: los incendios se sucedían con alarmante frecuencia 31 . Aun cuando Pedro de Valdivia propuso el cambio de la madera por el adobe en los mu- ros y la teja por la paja en las cubiertas, no fue suficiente para enfrentar con éxito los t erremotos 32 : Bien que entonces cuando Santiago comenzó a ostentarse con !.as gal.as de una ciudad mediana, un terremoto 33 cual no se recuerda otro en América, la postró en un solo minuto por el suelo toda entera 34 . Otro problema eran las inundaciones. Uno de ellos, el gran desborde del Mapocho, en 1609. Apenas 170 casas se mantuvieron en pie. ... Aquellas eran pobres, bajas, del aspecto que hoy ( 1869) tienen las mansiones antiguas de nuestras vill.as de provincia 35 ... Su color era solo de barro 36 . Durante el siglo XVII el crecimiento territorial de la ciudad fue lento. De no ser por la constante sucesión de terrenos de familia en familia, que implicó una moderada densifi- cación de las manzanas, la inmovilidad habría sido completa. Ya empedradas en 1640, las calles abrían espacio para las acequias que corrían por su eje. Solo en 1682 se creó una calzada por el costado norte de La Cañada. Con todo, la ciudad se expandía. Tanto que en 1830 los alrededores del cerro Santa Lucía estaban completamente construidos. Aún predominaba el adobe. La decoración 29 Benjamín Vicuña Mackenna, Páginas Escogidas, Editorial Universitaria, Santiago, 1986, p. 34. 30 Una vara era equivalente, en Castilla, a 83.5 mm, por lo que 138 varas correspondía a 115 metros, aproximadamente. 31 Michimalongo destruyó Santiago en 1541. 32 Se refiere al terremoto ocurrido en marzo de 1575. 33 Declarada ciudad en junio de 1555. 3 ' Benjamín Vicuña Mackenna, óp. cit., Cap. XII. Las Levas, s/ref pp. 3 s Benjamín Vicuña Mackenna, óp. cit., Cap. XIII. La Real Audiencia, s/ref. pp. 36 Benjamín Vicuña Mackenna, óp. cit., Cap. V. Pedro de Valdivia, Fundador, s/ref pp. 242

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