Mutaciones del patrimonio arquitectónico de Santiago de Chile. Una revisión del centro histórico
En 1601 la orden adquirió el solar de don Francisco Sáez Mena, mediante el cual se pudo tener acceso a la Calle del Estado. Durante este periodo las numerosas adquisici.ones de la orden contribuyeron a llenarlos de grandes aspiraci.ones, como construir un templo dig- no de ella y uno de los más grandiosos de la ci.udad3 2 . En 1609 los agustinos consiguieron anexar el predio aledaño, lo que permitió que se hicieran propietarios de la totalidad de la manzana . Segunda iglesia La obra, iniciada bajo el provincianato del fraile Bartolomé de Montoro, se construyó en el mismo solar adquirido siete años antes. La ubicaci.ón en el terreno y la extensión de esta iglesia, fueron seguramente las mismas actuales, y sus ruinas se aprovecharán después del te- rremoto del 13 de mayo de 164'13 3 . Supervisada por su propio arquitecto, Luis Fernández, se puede asegurar que el diseño y la expresión forma l de la iglesia no difieren demasiado de su imagen actual. Cambiaron, más bien, los materiales de construcción. Contaba con tres naves de piedra blanca, abovedadas, siendo la del sector norte -llamada "del Evan- gelio"- la primera en habilit arse para los oficios religiosos. La fábrica original del templo seguía celosament e el procedimiento de cal y canto, es deci r, piedras unidas entre sí por sus caras más amplias, con un mortero de cal y arena. En una de sus notas, el cronista Alonso de Ovalle expresa acerca del t emplo: Hacia cuarenta años que los agustinos esta- ban dedicados a la fábrica de su iglesia, la más bella y suntuosa de Santiago. Toda fabricada de piedra blanca 34 . Para el terremoto de 1647 la iglesia aún se encontraba inconclusa: la nave sur no tenía bóveda. Tan devast ador fue el sismo que la totalidad de la obra quedó en ruinas. Tercera iglesia Mientras se reconstruía la iglesia de la orden, los oficios se realizaron en una construcción improvisada en el costado suroriente de la manzana, en la esquina de San Antonio con Moneda. Orientada de norte a sur, contaba con una plazoleta que anunciaba su acceso. Los claust ros más antiguos - los que se erigieron a contar de 1647-y que se adosaron a la antigua iglesia destacaban por la calidad de su fábrica. Dieciocho años transcurrieron antes de que se reiniciara la edificación 35 . El empobrecimiento de la orden después del terremoto significó aplazar la recons- t rucción de la iglesia por dieciocho años. Cuando se renudaron los trabajos, en 1665, era director de la comunidad el fraile Alonso de Salinas; como albañil a cargo de los trabajos estuvo el hermano Juan de Lepe. Este maestro Juan de Lepe nuestro hennano, otorgó una 32 Ma rio Luppi, La Iglesia y Convento de San Agustín, Seminario del Departamento de Historia de la Arquitectura, Facultad de Arqu itectura y Urbanismo, Uni versidad de Chil e, Santiago, 1962, p. 41 . 33 Ma rio Luppi, óp. cit ., p. 42. 3 ' Alonso de Ovalle, óp. cit ., p. 234. 3 s Tomás Thayer Ojeda, óp. cit., p. 128. 221
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=