Mutaciones del patrimonio arquitectónico de Santiago de Chile. Una revisión del centro histórico
El cornisamento del cuerpo basal de la torre oriente -de piedra roja, posi- blemente extraída del cerro San Cristóbal-, manifiestamente agrietada, reclama urgente auxilio. La primera etapa se ha concentrado en la consolidación de la sillería de los muros exteriores; la segunda, una limpieza -hidrolavado-, la reposición de las piezas que faltan y la aplicación de un líquido sellante en todas las fachadas. El estudio, elaborado por la Municipalidad de Santiago, fue ejecutado por la Empresa INGELAB LTDA. El entorno Aunque la imagen exterior de la iglesia de Santo Domingo se mantiene sin mayores cam- bios, su entorno ha padecido transformaciones manifiestas que influyen en la percepción del templo. La vista de Santiago desde el cerro Santa Lucía, dibujada en 1860 por T. R. Har- vey, revela que la iglesia de Santo Domingo se destacaba como uno de los edificios de mayor altura. Aun en 1944, fotografías captadas desde la Plaza de Armas, demuestran que las torres del templo lucían la prominencia de sus torres en el paisaje urbano de Santiago 3 1 . Una prolija revisión de los planos del centro fundacional permite reconocer los cam- bios experimentados por la manzana que acoge a la iglesia y el convento de Santo Do- mingo. En un principio, la manzana se extendía hacia el norte hasta encontrar la plaza de abastos. Pero alrededor de 1895 el límite norte fue modificado por la prolongación de la calle Rosas, reduciendo la manzana a sus actuales dimensiones. Cuando en la década de 1960 se hizo la apertura de la calle Diagonal Cervantes se ofreció una nueva perspectiva de la iglesia. Hoy en día la plazoleta antepuesta al frontispicio del templo colabora con la posibi- lidad de obtener una visión más integral del conjunto. IGLESIA DE SAN AGUSTÍN Primera iglesia Después del incendio ocurrido en las dependencias de los agustinos, en 1595, se adaptó sobre las ruinas un templo provisional, que sirvió para los oficios religiosos mientras se habilitaba la nave lateral de la nueva iglesia. Esta se empezó a construir en 1608. Era una iglesia baja, oscura, estrecha, con techo de paja, improvisada en una de las dos piezas que se salvaron del incendio. En ella se veneró, por primera vez, al Cristo de la Agonía, tallado por el sacerdot e agustino Pedro de Figueroa. 31 Tomás Thayer Ojeda, Santiago durante el siglo XVI: co,istitución de la propiedad urbana y noticias biográficas de sus primeros pobladores, Imprenta Cervantes, Sección Ch ilena, Biblioteca Nacional, Santiago, 1905, p. 109. 220
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