Mutaciones del patrimonio arquitectónico de Santiago de Chile. Una revisión del centro histórico
que la mayor parte de las ciudades que han adscrito al camino de la globalización y la informatización. Ya son varios los trabajos que relacionan la gestión urbana con la organización social de la ciudad y que desarrollan, de paso, la morfología físico-territorial. O estudios que versan sobre el explosivo crecimiento que experimenta la ciudad, liderado fundamental- mente por el mercado inmobiliario, reconociendo que la planificación urbana no ha sido capaz de dar forma a un proceso de transformación coherente. Algunos autores atribuyen la forma y el modo de extensión de Santiago a las redes viales, con sus estructuraciones, conexiones y ramificaciones, responsabilizando, en buena medida, a las operaciones de privatización de mediados de la década de 1980. Su pode- rosa influencia se dejó sentir en la organización de la ciudad, en su funcionamiento y en sus perspectivas de desarrollo futuro. Incorporada a la dinámica de la globalización, ha sido afectada sensiblemente en su paisaje urbano y en la propia vida cotidiana. Aun así, las transformaciones no siempre resienten su identidad. De hecho, los cambios no tienen por qué ser contradictorios con la continuidad. Conviene consignar que el Gran Santiago -el territorio de escala metropolitana que concentra las actividades centrales del país 17 - tiene, en la actualidad, una extensión aproximada de 55 mil hectáreas y alberga a 5,5 millones de habitantes (densidad media de 100 habitantes por hectárea). Entre los años 1982 y 2002 se produjo en el Gran Santiago un crecimiento sesgado y socialmente ineficiente hacia el sur, sur-poniente (Maipú) y oriente. Si se toma como referencia el año 2012 (un lapso de 10 años), nada más que el crecimiento vegetativo de la población generará una demanda de suelo por aproximadamente 11.000 hectáreas en el Gran Santiago. El crecimiento del ingreso per cápita en el curso de l O años implica, a causa de la movi lidad de la gent e, la necesidad de renovación urbana cercana a 13 .000 hectáreas, especialmente en el sector sur del territorio señalado. En el último medio siglo las autoridades políticas y municipales han creído que la fórmula más eficaz para neutralizar la expansión descontrolada del área urbana metro- politana es la recuperación del centro histórico de Santiago. Sin embargo, es evidente que las intervenciones -públicas y privadas- en la zona central no han tenido la gravitación esperada 1 8 . Se concibe como centro histórico al territorio que comprende la antigua comuna de Santiago, equivalente al corazón administrativo-comercial de la capital. Y, como casi todas las grandes ciudades hispanoamericanas, el anillo que envuelve ese corazón sigue siendo preferentemente residencial. Pero, también casi como la mayoría, en un constante proceso de degradación. No se puede desconocer, sin embargo, que el centro de Santiago ha experimentado cambios manifiestos en las últimas décadas, intensificando su rol comercial, financiero y administrativo, haciendo, de paso, cada vez más intolerable la función residencial1 9 . 17 http://revistaurbanismo.uchil e.cl/CDNurb_simple/0, 131O,SCID%253D3809%25261SID%253D257%2526IDG% 253D1%2526ACT%253O0%2526PRT%253D3807,00.html 18 Miguel Lawner, óp. cit. , p. 23. 19 Miguel Lawner, óp. cit., p. 24. 20
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