Mutaciones del patrimonio arquitectónico de Santiago de Chile. Una revisión del centro histórico

niveles de satisfacción de necesidad de áreas verdes previstos por el PRIS, jamás se al- canzaron 122 . Aún así, el periodo comprendido entre 1960 y 1985 configuró el armado espacial de la ciudad del Santiago actual. ¿Por qué el proceso de gestión y puesta en marcha del PRIS de 1960 no pudo cumplir con los objetivos planteados en el horizonte previsto de 30 años? Gámez sugiere, entre sus hipótesis, que hubo una insuficiente participación de las comunidades metropolitanas en la gestación e implementación del Plan, desatendiendo esa expectativa ofrecida en el momento de su formulación 123 • René Martínez informa, por su parte: Al celebrarse el Cuarto Centenario de su fundación en 1941, la ciudad había llegado a tener 1.058.000 habitantes y su extensión territorial alcanzaba a unas 8.000 hec- táreas. A buen calculador, no más de 20 hectáreas al año durante cuatrocientos años. En los cuarenta años siguientes -el 10% de su tiempo histórico-, la ciudad, saltó a 4.000.000 de habitantes y 48.000 hectáreas. Un salto de 400% de población y 600% en extensión. Un derrame de 1.200 hectáreas anuales, a ojo 124 • Pese a los sobresaltos sociales, políticos y económicos que dejaron su marca en este perio- do, entre 1960 y 1985 Santiago se configuró definitivamente como una metrópoli. El fenómeno de expansión urbana durante este periodo fue manifiesto: el núcleo pasó a convertirse en una trama central, con focos secundarios en la convergencia de algunas vías importantes. En efecto, la consolidación del centro, con límites precisos hacia sus bordes norte, oriente y sur, con sus respectivos servicios, actividades financieras, comerciales e insti- tucionales de primer orden, se afianzó en este lapso. Algunos autores, como Gustavo Munizaga, afirman que el proceso se inició en la década 1930-1940 y que el índice de ocupación y el índice de superficie se incrementaron hasta diez veces, si se compara con las manzanas periféricas 125 • Es indudable que la presión expansiva y la sostenida urbanización que registra San- tiago, junto con consolidar ciertos ejes importantes y amplios sectores de la periferia, estimularon la mayor densificación del lugar central y su crecimiento en altura hacia los bordes. Las crecientes demandas funcionales justificaban la progresiva densificación y el flo- recimiento de volúmenes nuevos de relleno. El paisaje urbano se vestía, paulatinamente, de ropaje moderno, de modo que las nuevas formas edificadas en el lugar más tradicional y con mayor cantidad de edificación de valor histórico -el núcleo fundacional- obligaron a una inesperada convivencia de obras de muy distante concepción expresiva. 122 Vicente Gámez Bastén y Galith Nava rro, La rransfonnación del paisaje metropolitano y la idea de cinturón verde en el P/,an Regu/,ador lntercomunal de Santiago ( / 960-1994). Enunciado del proyecto + Reformulación metodológica, Santiago, 2003, p. 46. 123 Vicente Gámez Bastén y Galith Navarro, óp. cíe., p. 52. 124 René Martínez, Santiago: hacia una redefinición de su estructura interna, en Revista AUCA, Santiago, 1966, p. 20. 125 Gustavo Munizaga V. et al., Estructura y Ciudad, Serie Lecciones, Ediciones Universidad Católica de Chile, Santiago, 1983, p. 94. 197

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