Mutaciones del patrimonio arquitectónico de Santiago de Chile. Una revisión del centro histórico
en red, con el sistema de tranvías existente. Su trazado se organizaba en tomo a dos ejes perpendiculares: uno norte-sur y otro oriente-poniente. Los ECOS DEL PLAN BRUNNER El centro de la ciudad sufrió rotundas alteraciones en materia de densidad constructiva a partir de las propuestas de Brunner. En efecto, el cambio de la relación entre el suelo libre y el edificado es manifiesto si se comparan momentos distintos de la evolución de la volumetría arquitectónica. La imagen y la escala de la ciudad eran presa de una meta- morfosis acelerada. • Entre 1895 y 1915, en la manzana conformada por las calles Huérfanos, Ahumada, Agustinas y Estado -allí se encuentra el Edificio del Banco de Chile- la ocupación de suelo era de un 80% y la altura promedio de siete pisos. • Entre 1930 y 1960, en la manzana del Banco Español, localizada entre las calles Ahu- mada, Moneda, Estado y Agustinas, la ocupación de suelo era de un 80% y la altura promedio de 11 pisos. • En 1978, en la manzana del Edificio Santiago Centro, la ocupación de suelo era de un 60% y la altura promedio de 25 pisos. Una segunda modalidad de densificación es la que se materializó en la manzana de los antiguos Tribunales, hoy Museo Precolombino -marginada por Huérfanos, Ahumada, Merced y Bandera-: el aumento del frente comercial de las calles de borde se consiguió a través de la conformación de galerías, operación que se llevó a cabo entre 1930 y 1960 1 º 1 • Una situación especial es la que representa la manzana de la Plaza de la Constitución, un vacío cuya finalidad es otorgar mayor jerarquía al Palacio de la Moneda respecto de las demás construcciones que se vuelcan hacia la plaza. Gracias al mismo vacío, que oficia de espacio de transición, se atenúan las diferencias morfológicas entre el Palacio de Gobier- no y la edificación circundante 1 º 2 . Pero también se produce, excepcionalmente, una modalidad intermedia, cual es la que se da en la manzana del ex Congreso Nacional: el compacto inmueble, de planta casi cuadrada, libera sendas franjas de jardines por los bordes oriente y norte. Y, más allá del centro fundacional, la forma de la ciudad da cuenta del momento económico que vivía el país. La gran depresión de 1929-1930 acelera el fin de la etapa salitrera, avasallada por la exportación. La mayor parte de la mano de obra que queda cesante se dirige hacia los centros urbanos en busca de trabajo, principalmente Santiago. El país se ve for- zado a desarrollar la industrialización orientada al mercado interno, con una mayor intervención del Estado en la economía, que se ampliará después de 1939, cuando 101 José Rosas, óp. cit. , p. 5 1. 1 oz José Rosas, óp. cit., p. 52 . 185
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=