Mutaciones del patrimonio arquitectónico de Santiago de Chile. Una revisión del centro histórico
to escaseaban. Formado en la Escuela Vienesa de Planeación Urbana del profesor Karl Mayreder -contemporáneo de Otto Wagner- su llegada a Hispanoamérica trajo consigo, entre 1929 y 1948, propuestas urbanísticas determinantes a Chile, Colombia y Panamá. Su actividad en Santiago marcó definitivamente su obra y su personalidad. Hasta 1928 no existían en Chile bases legales para la planeación del desarrollo urbano. Tam- poco estaba muy elaborada la práctica de recolección de datos estadísticos o estudios socioeconómicos, ni las medidas para la zonificación o la vialidad. Se debe a la iniciativa del Ministro de Educación de aquella época, Pablo Ramírez, la presencia en Chile del urbanista austriaco Karl Brunner, que fue contratado como "Asesor técnico del gobierno en todo aquello que concierna a la construcción y las dis- posiciones hygienicas de las ciudades así como las reglamentaciones de construcción" 76 • Sin trepidar, Ramírez envió, en 1928, a veinticinco profesores y estudiantes de la Aca- demia de Artes de Santiago a estudiar, en Europa, las últimas tendencias en materia de pintura, escultura y artes aplicadas. Con un propósito similar -entrar en contacto con la vanguardia arquitectónica y urbana- siguieron sus pasos los arquitectos Roberto Dávila, Sergio Larraín, Juan Martínez, Gustavo Casali y Rodulfo Oyarzún. Pero fue en su segunda estadía en Santiago -de agosto a diciembre de 1934- que Brunner se abocó exclusivamente a la elaboración de un plan de desarrollo urbano para la ciudad 77 . Percibió que las urgentes demandas de reformas exigían soluciones inmediatas. En el proceso de trabajo incluía un acucioso análisis del lugar y un exhaustivo levanta- miento de todo lo existente. Lo que se entendía como urbanismo en Chile hasta la llegada de Brunner se reducía a aspectos de imagen, en términos casi ornamentales. Como bien reconoció, años más tarde, Luis Muñoz Maluschka, Brunner consideraba el urbanismo como una ciencia de acciones técnicas y administrativas tendientes a mejorar las condiciones de vida de los habitantes 78 • Brunner se quejaba de la inflexibilidad de la cuadrícula que se aplicaba con total prescindencia de la topografía local. En una revista de urbanismo, en Alemania, afirmaba en 1931: El dominio del sistema reticular se generalizó de tal manera, (...) que aún barreras topográficas, como ríos, orillas del mar o montañas-hondonadas del terreno no eran capaces de cambiar su rigidez 79 . No es de extrañar, por lo tanto, su empeño por abolir la severa ortogonalidad, apo- yándose en su análisis sobre el transporte. Concluyó que las arterias diagonales podrían resolver las corrientes de tráfico entre el centro y la periferia. Concibió, a partir de esta observación, un plan ideal para producir las principales conexiones viales con una malla de calles y pasajes complementarios. 76 Andreas Hofer en Santiago Centro. Un siglo de transfonnaciones, Il ustre Municipalidad de Santiago, Dirección de Obras Municipales, Santiago, 2006, p 28. " Tras vencerse su primer contrato en Chile, Brunner viajó en 1932 a Estados Unidos y luego a Viena donde permaneció al rededor de medio año. En 1933 fue llamado po r la Dirección de planeación urbana de Bogotá, y en l 934 regresó nuevamente por ci nco meses a Chile. A partir de diciembre de 1934 y hasta fina les de la segunda guerra mund ial trabaja en Colombia y entretanto 1940/4 1 en Panamá. En 1948 regresó a Viena para la reconstrucción, al ser nombrado director de planeación urbana. 1• Andreas Hofer, óp. cit., p. 31 79 Karl H. Brunner, Santiago de Chile. Su esrado actual y futura fonnación, l 932, p. 48. 179
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