Mutaciones del patrimonio arquitectónico de Santiago de Chile. Una revisión del centro histórico
En la década de 1930-1940, periodo en el que Karl Brunner puso en práctica sus ideas en Santiago, se construyó el que se estima el primer edificio moderno: el Oberpaur, de Sergio Larraín García-Moreno. Poco antes, tras un nuevo terremoto, se había aproba- do la Ley Nº 4563 del año 1929, que exigía que toda ciudad con más de 20.000 habi- tantes tuviese un Plan General de Transformación para ordenar su futuro crecimiento. El año 1930 encontró una ciudad que ya se empinaba sobre los 700.000 habitantes, lo que acarreaba problemas cada vez más agudos por la insuficiencia de la infraes- tructura, el transporte urbano y los servicios, proceso que se aceleró paulatinamente mientras que la estratificación social se manifestaba en estructuras espaciales cada vez más segregadas 55 . El cambio morfológico del centro, caracterizado por la progresiva y acelerada aparición de torres en altura, implicó una drástica alteración de la escala, estrechamente tributaria de la mentalidad neoliberal que comenzó a dominar los modelos más recientes y que se recono- ce como el paradigma contemporáneo imperante después de la caída del muro de Berlín. Cuando se realizó el primer Plano Regulador de Santiago por Karl Brunner, se calcu- laba que la ciudad tenía un 12% de superficie destinada a áreas verdes. Hoy día esa cifra no sobrepasa el 3,5%. La fragilidad de la arquitectura de los primeros siglos de historia de Santiago lo expre- sa de manera elocuente Vicuña Mackenna, cuando refiere el terremoto del 12 de mayo de 1647: .. .todos los edificios privados, sin excepción de uno solo quedaron hechos escombros; igual suerte corrieron los edificios públicos, los más sólidos como los más frágiles, los más antiguos como los de más reciente creación. En la Catedral solo se sostuvieron de pie contra los embates del terrorífico choque, algunos arcos de piedra; la Iglesia de la Compañía fue arrasada hasta los cimientos; en el Templo y Convento de Santo Do- mingo, que acababa de entregarse al culto, no quedó ni una celda que diera albergue a sus frailes, y otro tanto sucedió en la Parroquia de Santa Ana que era también de fá- brica reciente; el edificio inconcluso de San Agustín cayó sobre sus propios andamios y la Merced, como Iglesia de adobe, se desplomó sobre sus murallas 56 . La segunda mitad del siglo XVll está marcada por la reconstrucción de Santiago después del terremoto. Gran parte de la ciudad se refundó encima de los cimientos propios: De las 600 casas que se habían hecho en el decurso de más de cien años, apenas quedaban al- gunas en pie. También habían caído los edificios públicos y casi todos los templos, aplastando a más de 600 habitantes 57 . 55 Patricio Cross, Armando De Ramón, Enrique Vial, Imagen ambiental de Santiago, 1880-1930, Santiago, 1984, p. 127. 56 Benjamín Vicuña Mackenna, Historia critica y social de la ciudad de Santiago: desde su fundación hasta nuestros dias (154/-1868), Imprenta de El Mercurio, Valparaíso, 1869, vol. 1, p. 179. 57 Francisco Antonio Encina Armanet, Historia de Chi/,e: desde la prehistoria hasta 1891, Editorial Nasc imento, Santiago, 1949-1952, 20 volúmenes. 169
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