Mutaciones del patrimonio arquitectónico de Santiago de Chile. Una revisión del centro histórico

modernidad, por todo lo que represente -generalmente de un modo superficial- el progreso 1 5 . El argentino Roberto Fernández afirma, por su parte, que esta persistente búsqueda de lo moderno es una actitud que se explicaría por la condición de cultura en gestación que ha supuesto históricamente el medio americano -"nuevo mundo"- y que lo ha convertido en un campo propicio para la experimen tación: Sobre los residuos del doble fenómeno colonizador de América -el de la primera operación española de la conquista y organización de las Indias Occidentales y el de la inserción en el progreso decimonónico según el triunfo de las corrientes libe- rales- se inaugura, en el contexto americano, la vigencia persistente de una actitud de experimentación, de puesta en marcha de novedades e innovaciones en relación con una sociedad y un territorio entendidos como laboratorio. La fuerza constitu- tiva de la conquista original y de los gestos civilizatorios de las elites dieciochescas marca indeleblemente la realidad americana, y sobre todo, los contrastes irresolutos entre la naturaleza y la cultura/tecnología o, en otro orden, la dualidad entre la apa- riencia de modernidad liberal, laicista, industrial y urbana, y la omnipresencia de un marco de tradicionalidad conservadora-populista, religiosa, preindustrial o agrarista y rural1 6 . El tejido histórico está sembrado de lugares de interés con atributos formales y espaciales que han superado las barreras del tiempo y los apetitos inmobiliarios. Jalonan la ciudad con señorío y hablan del pasado con elocuencia. Estos lugares, que bien se pueden llamar focos patrimoniales, están apostados en el centro histórico y se encuentran armados de tan poderosa carga de significado que les permite un razonable grado de invulnerabilidad ante las modificaciones; se explica así que, aun cuando los cascos antiguos se intervie- nen desestimando el valor del patrimonio, persisten fragmentos de ciudad antigua que revelan el pasado. Un foco patrimonial atrapa una parte de los atributos espaciales de la ciudad y los hace persistir en el tiempo. Reconocer y comprender los focos patrimoniales es un buen punto de partida para determinar de qué manera los cascos antiguos merecen ser preservados o recompuestos. Subyace, en este reconocimiento, la necesidad de revertir el proceso de degradación y desfiguración del casco antiguo, rescatando, hasta donde sea posible, las huellas positivas que refieren la historia de la ciudad 17 . Varios países de Hispanoamérica han padecido los desafortunados cambios que han acompañado los procesos de renovación urbana, aplicados con escasa sensibilidad y bajo regulaciones apenas estudiadas. Un registro de las transformaciones morfológicas del centro histórico ayuda a descu- brir aquellos elementos que han persistido a lo largo del tiempo; se busca, por otra parte, 15 M • W • , • 51 arma a1sman, op. cit., p. . 16 Roberto Fernández, El laboratorio americano. Arquitectura, geocultura y regionalismo, 1998, p. 259. 17 Adriana Gebauer, "Construir lugar con patrimonio" en Revista Innova, Nº 1, Santiago. 2002, p. 51. 154

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