Mutaciones del patrimonio arquitectónico de Santiago de Chile. Una revisión del centro histórico

proyecto se sustentan en las decisiones adoptadas en el partido general: el p/,ano horizon- tal asegura /,as continuidades urbanas y /,as opciones de tránsito libre a través del vacío de la p/,aza, vacío configurado y respaldado por un espesor de recintos y situaciones urbanas en profundidad. En el interior de la p/,aza, leves inflexiones topográficas ofrecen una cualidad de tribuna 90 . La fuerza de la tradición y de la historia siempre ha estado por encima de las vici- situdes propias de un lugar vulnerable al cambio. En el caso de la Plaza de Armas las superposiciones sucedidas a contar de su fundación son la respuesta a los requerimientos demandados por la sociedad santiaguina, en cada época de su desarrollo. Pero las inter- venciones, por insensatas que sean, nunca han logrado amagar su condición de corazón de la ciudad. Han jalonado la historia de la plaza el diseño orgánico de los jardines de 1900; el edi- ficio Plaza de Armas de Emilio Duahrt, de 1970, y la torre de cristal, que irrumpió entre la catedral y el correo central. En materia de estatuaria destaca el monumento ecuestre de Pedro de Valdivia, en el extremo nororiente, obra de Enrique Pérez Comendador, realizada en 1963; en el vértice opuesto -surponiente-, el monumento a los pueblos indígenas, de Enrique Villalobos, de 1992. Y, frente a la catedral, la estatua que recuerda al Cardenal Caro. 90 Rodrigo Pérez de Arce A. et al., óp. cit., p. 46. 144

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