Mutaciones del patrimonio arquitectónico de Santiago de Chile. Una revisión del centro histórico
de la búsqueda de la belleza. Fue el comienzo de la utilización del concreto armado. Santiago perdía mucho de su fisonomía tradicional y provinciana. Surgían los edificios de departamentos, ortoprismas desprovistos de ornamentación y fáciles de multiplicar. Fruto de esas búsquedas es el edificio "Plaza de Armas", de los arquitectos Emilio Duhart y Sergio Larraín (1952), localizado en la esquina nororiente de la plaza, que manifiesta la atracción que ejerció en los autores el Movimiento Moderno. Con indepen- dencia de la calidad del proyecto, es un hecho que la implantación del modelo torre-placa rompió, en este caso, con la homogeneidad de alturas que contribuía a la unidad del entorno inmediato. Promediando el siglo XX, cuando ya se derramaba como mancha de aceite, Santiago abandonaba los pocos vestigios coloniales que aún persistían: iniciaba un acelerado pro- ceso de modernización, que trajo a la zaga problemas hasta entonces desconocidos: la creciente migración del campo a la ciudad impulsó el nacimiento de barrios marginales y de poblaciones callampas 86 . Hacia el cordón exterior se trasladaron, paralelamente, las industrias nocivas. En 1960 se materializó, finalmente, el Primer Plan Intercomunal de Santiago (PRIS). Una importante modificación se produjo en 1979, cuando se definió un área de ex- pansión urbana y un área de restricción y protección. Una de las consecuencias de esta modificación fue el descontrolado y explosivo crecimiento de la ciudad a costa de una disminución irracional de la densidad 87 . Un nuevo Plan Regulador Intercomunal vio la luz en 1994. En él se determinaron los límites máximos de crecimiento urbano, el aumento de las densidades y la división de las actividades urbanas, por zonas. Pero fue demasiado tarde: Santiago se había expandido descontroladamente. El cuidado del patrimonio recayó oficialmente, a partir de 1925, en el Consejo de Monumentos Nacionales, un organismo técnico del Estado, dependiente del Ministerio de Educación. Entre sus principales funciones se cuenta la decisión de declarar aquellos inmuebles de valor en las categorías de Monumento Histórico; los conj untos arquitectó- nicos en Zona Típica y los enclaves naturales en Santuarios de la Naturaleza. Al mismo Consejo corresponde, además, proteger los bienes arqueológicos, controlar las interven- ciones en monumentos nacionales, autorizar las instalaciones de monumentos públicos, las prospecciones e investigaciones arqueológicas y evaluar el ámbito patrimonial de los proyectos que se someten al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental 88 • En la segunda mitad del siglo XX, marcada por el advenimiento del Gobierno Militar, en 1973, se iniciaba la construcción del tren metropolitano de Santiago. Y como tantas veces, un violento terremoto, en 1985, trajo a la memoria de los capitalinos la vulnerabi- lidad del suelo chileno. 86 Asentamientos que surgen espontáneamente, ajenos a la lega lidad. 87 Juan Parrochia Begu in, Santiago en el Tercer Cuarto del Siglo XX. El Transporte Metropolitano de Chile, Realizaciones del 1'vfetro y Vialidad Urbana, Santiago, 1980, p. 118. 88 Ley Nº 17 .288 de Monumentos Nacionales y Reglamento de Arqueologia, República de Chile, Ministerio de Educación, Consejo de Monumentos Nacionales, Impreso en Maval Ltda ., Santiago, 2006, p. 9. 142
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=