Mutaciones del patrimonio arquitectónico de Santiago de Chile. Una revisión del centro histórico
• El Parque Forestal La canalización del río Mapocho -obra que se materializó bajo la intendencia de Enrique Cousiño Ortúzar, en 1900- permitió aprovechar los terrenos que se convirtieron, en 1900, en el tradicional Parque Forestal. El paisajista Jorge Dubois fue quien trazó las líneas fundamentales, las mismas que lo definen hasta nuestros días. La creación del parque fue un incentivo para que se levantaran residencias de gran categoría en los terrenos particulares próximos a él. Entre ellas, el palacete que man- dó construir Augusto Bruna y que más tarde cobijó a la Embajada de Estados Unidos. En la actualidad funciona allí la Cámara Chilena de Comercio. • El cerro Santa Lucía Al pie de las laderas del cerro Santa Lucía se extendían terrenos particulares con residencias incluidas. Esta situación opacaba la presencia del cerro, amagando su na- tural belleza. El intendente Cousiño dio el primer paso en procura de conseguir el aislamiento del cerro. Aunque con dificultad al comienzo, terminó por hacer realidad la expropia- ción de los terrenos. En estos años se trazaron dos importantes plazas: • La plaza Vicuña Mackenna, en l 90l, cuando se demolió el antiguo Edificio de las Recogidas, que había alojado, en sus últimos años, al Cuartel de Artillería. • La Plaza Brasil, en 1905, aprovechando un terreno baldío. Dio gran prestigio al Barrio Yungay - localizado al poniente del trapecio central- , que se transformó en el paseo más concurrido del sector. ALGUNOS PROGRESOS Empezaba el siglo XX cuando la luz eléctrica ya se extendía hasta las casas particulares. El transporte también fue beneficiado con la energía eléctrica: el primer tranvía comenzó a funcionar el 2 de septiembre de 1900 y su recorrido era desde Estación Central hasta la Universidad de Chile. Muy pronto los tranvías se masificaron y pudieron cubrir distintos puntos de la ciudad. En 1910 la cobertura era totaF 9 . En materia de equipamiento comunitario, los progresos eran exiguos: solo el actual Hospital de Niños Roberto del Río, creado en 1901, luego de una emergencia producida por una epidemia, se agregó a los ya existentes (San Juan de Dios, San Francisco de Borja, San Vicente de Paul y Hospital del Salvador). El comercio, por su parte, se fue paulatinamente integrando a los barrios emergentes. Los terrenos agrícolas daban paso a zonas semiurbanas, como La Chimba o Ñuñoa. Hacia el sur de la Alameda, o hacia el sector poniente, se ofrecían nuevos lugares para residir, una vez parceladas las antiguas propiedades agrícolas. En efecto, el callejón de Duarte se convirtió en la calle Lord Cochrane y el callejón de Ugarte en la calle Dieciocho. Esta 1 " Carlos Peña Otacgui, óp. cit., p. 3 l 8. 139
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