Mutaciones del patrimonio arquitectónico de Santiago de Chile. Una revisión del centro histórico
también la unificación de las fachadas de la Catedral y la Capilla del Sagrario 52 . La materialización, finalmente, es más sobria que el proyecto. • El arquitecto Juan Murphi se encargó de erigir, en 1874, la torre de dos cuerpos que se posa sobre el extremo norte de la Capilla del Sagrario. Los relatos de la viajera inglesa Maria Graham revelan que, hasta la segunda década del siglo XIX, la Catedral mant enía su fachada principal sin las torres proyectadas por Toesca. El pórtico lucía columnas de inspiración dórica. • Correspondió al chileno Juan José de Goycoolea la continuación de las obras, una vez que falleció su maestro, el arquitecto Joaquín Toesca. Siguió al pie de la let ra las indicaciones de los planos que él elaboró. • El Palacio Arzobispal fue construido entre los años 1869 y 1870. El edificio, confor- mado por un cuerpo principal y dos laterales, cuenta en su interior con dos patios marginados de corredores. • A fines del siglo XIX el Arzobispo Mariano Casanova ordenó una serie de modifica- ciones que transformaron a la Catedral en el edificio que se conoce hoy en día. El nuevo Arzobispo había decidido terminar la Catedral, para lo cual contrató a Ignacio Cremonesi y se dio inicio a las obras en 1898. En 1906 Casanova pudo consagrar el templo modificado. El diseño de Cremonesi, tributario del estilo toscano, significó, entre otras decisio- nes, cubrir la piedra de estuco y sustituir el artesonado de madera por un cielo en cu- yos recuadros se pintaron distintas escenas. Las tres naves -la central de mayor altura que las dos laterales- estaban cubiertas por una bóveda de cañón corrido. Se demolió la enmaderación de techumbre - la estructura de par y nudillo, utilizada en tiempos coloniales- , que descansa sobre pilares. Destaca el altar mayor, de 1912, construido en Munich en mármol blanco, con apli- caciones de bronce y lapislázuli. La decoración es abundante en pinturas y dorados. Ha- cia el fondo, sobre el altar mayor, la bóveda remata en una cúpula circular con tambor. Delante del altar mayor -que carece de ábside- se encuentra el coro y, más adelante, el espacio destinado a los fieles. La capilla para el Santísimo Sacramento es copia de la de San Juan y San Pablo Mártires existentes en Roma; el órgano y los asientos del altar fueron fabricados en caoba por jesuitas bávaros, durante el siglo XVIIJ 53 • El cielo de las naves laterales, que se comunican entre sí por detrás del altar mayor, está formado por pequeñas cúpulas, una en cada tramo, separadas unas de otras por arcos de medio punto. El cambio más evidente es en el exterior: la torre única fue reemplazada por dos nuevas torres -se incorporó en ellas acero y hormigón armado- que comparten la parte alta del frontis, sobre las cuales se instalaron las imágenes de Santiago Apóstol, la Asunción de la Virgen y Santa Rosa 54 . Además de las torres, a Cremonesi se debe la radical transformación de las fa- chadas norte y poniente. Si la fachada oriente, al momento de intervenirse, fue muy respetuosa con el proyecto de Toesca, no lo fue tanto el trabajo de las fachadas norte 52 Roberto Montandón y Silvi a Pirotte, óp. cit., p. 32. 53 Jaime Migone y Antonino Pirozzi, óp. cir., p. 84. 54 Carlos Yalenzuela Solís de Ovando, óp. cir., p. l 03. 125
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