Historia de la Extensión en la Universidad de Chile 1842-2022. Compromiso con la sociedad
97 desarrollo y apogeo de la extensión universitaria (332), Ecuador (231), Brasil (224), Estados Unidos (188), Colombia (178) y Venezuela (136) 180 . En 1953, el Departamento de Extensión Cultural publicó en detalle cómo se creaba una escuela de temporada: Estructurar una escuela de temporada no es tarea fácil. Fijado el lugar de su funcionamiento, es necesario un estudio previo de las necesidades de la región, posibilidades y modo de llevar a cabo un plan de trabajo que en- cauce el interés de los posibles alumnos. Luego de ese estudio, la dirección de nuestro Departamento, en unión del subdirector y la jefe de la Sección escuelas de temporada fijan las normas generales, se establece el número de cursos, profesores que los tendrán a su cargo y la división en grupos que emprendan materias de carácter humanístico, científico y técnico. […] Puede decirse que entonces se inicia el trabajo esencialmente preparatorio. Ahora hay que establecer el contacto con los profesores, fijar sumarios, reunir antecedentes, preparar folletos, afiches y buscar una permanente colaboración entre todos los elementos que han de participar en la escuela. La sección correspondiente de nuestro Departamento inicia entonces una actividad múltiple; organizar, viajar, recibir sugerencias, analizar sumarios, mantener correspondencia, atender matrículas, consultas, etc. Pero así se va dando forma definitiva a una escuela de temporada. No termina en estos preparativos el trabajo. La interdependencia de seccio- nes trae nuevas labores; es preciso preparar las conferencias extraprogra- máticas, fijar necesidades bibliográficas y dar líneas generales sobre actos diversos que complementen las clases […]. 180 Ibar B., «La extensión cultural», 58–59. Este énfasis de intercambio cultural se explica en parte porque las escuelas de temporada nacieron como respuesta a una de las resoluciones de la Segunda Conferencia Interamericana de Educación, celebrada en San- tiago en 1934, que invitó a los gobiernos a promover la colaboración en el estudio de las realidades nacionales, la lengua castellana y la solidaridad. Esta conferencia fue organizada por el gobierno de Alessandri Palma y la Universidad de Chile en colaboración con la Unión Panamericana. Véase: Universidad de Chile, «Boletín n° 1. Segunda Conferencia Interameri- cana de Educación. Convocatoria, Programa y Reglamento Interno» (septiembre de 1934); Universidad de Chile, «Boletín n° 6. Segunda Conferencia Interamericana de Educación» (Santiago, septiembre de 1934).
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