Historia de la Extensión en la Universidad de Chile 1842-2022. Compromiso con la sociedad

96 historia de la extensión en la universidad de chile No deseamos en consecuencia, que la Universidad de Chile sea una corpo- ración de tipo cerrado y exclusivo, especie de ‘ mare clausum ’ de la ciencia, sino un organismo abierto, expansivo, social y universal como es la ciencia misma en sus resultados y beneficios; un impulso vital que contenga todos los elementos de correlación y reciprocidad entre sus varias secciones, y los diversos grados del desarrollo intelectual, siempre en relación con el mundo exterior, es decir, a la sociedad ambiente en cuyo seno vive y del cual arranca sus mejores alientos toda institución que aspire a cimentarse y perpetuarse. 175 Las escuelas de temporada rápidamente crecieron tanto en la canti- dad de ciudades visitadas como en el número de cursos y participantes. Por ejemplo, en las escuelas de verano de 1951 celebradas en Santiago, Valparaíso y Temuco participaron un total de 2.910 personas, entre ellas 1.181 profesores, 773 estudiantes, 564 «dueñas de casa» y 227 empleados particulares y fiscales 176 . En 1958, las escuelas de verano e invierno contaron con 328 cursos y 6.314 participantes 177 . En un contexto donde el acceso de mujeres a la universidad seguía siendo bajo, las escuelas de temporada servían también como un espacio para democratizar la educación superior y así promover la independencia económica respecto al hombre 178 . Se convirtieron también, en palabras de Amanda Labarca, en un «ágora de confraternidad y comprensión ameri- canistas» 179 . Entre 1936 y 1960 participaron 4.416 estudiantes provenien- tes del continente, de los cuales 669 fueron beneficiados con becas de la Universidad de Chile. Los países con mayor participación en el periodo fueron Argentina (1.423 estudiantes), Perú (702), Uruguay (641), Bolivia 175 Universidad de Chile, La escuela de verano de 1936. Su inauguración y funcionamiento (Santiago: Prensas de la Universidad de Chile, 1936). 176 Labarca H., Realidades y problemas . 177 Ibar B., «La extensión cultural», 49. 178 Amanda Labarca H., «Women and education in Chile», en Women and Education (París: United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization, 1953), 9–84; Ro- mina Oñate B., «Ser mujer y educadora. Análisis del discurso educativo de Amanda Labarca, Olga Poblete e Irma Salas entre 1930 y 1950» (Informe de Seminario para optar al grado de Licenciado en Historia, Santiago, Universidad de Chile, 2017); Flores, «‘We wanted to democratize the university’». 179 Labarca H., «Las labores de la extensión», 358.

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