Historia de la Extensión en la Universidad de Chile 1842-2022. Compromiso con la sociedad
167 tensiones entre modernización, democracia y revolución Este nuevo estatuto, producto del proceso de reforma universitaria, no solo redefinió el concepto de universidad, sino que también reconoció ofi- cialmente la extensión como una de las tres funciones fundamentales de su quehacer institucional, junto con la docencia y la investigación. Esta norma fundamental estableció que la universidad debía actuar como un agente activo en la sociedad mediante la promoción del desarrollo cultural, social y político del país. Tal reconocimiento otorgó a la extensión univer- sitaria un estatus equivalente a las otras dos funciones tradicionales de la casa de estudios, lo que subrayó su importancia como herramienta para la democratización del conocimiento: Artículo 1° La Universidad de Chile es una comunidad democrática, fun- damentalmente creadora y crítica que, a través del desenvolvimiento y estí- mulo de todas las formas superiores de actividad intelectual, y del ejercicio de sus funciones esenciales —investigación, creación artística, docencia y extensión— asegura la continuidad y recreación de la cultura. En el cumpli- miento de sus objetivos, la universidad asume su responsabilidad específica en la formación de una conciencia objetiva y crítica de la sociedad chilena, y, a través de su aporte humanístico, contribuye a conformar la voluntad de cambios necesaria para conquistar un orden de convivencia que garan- tice la participación de todos los miembros de la comunidad nacional. La realización de estas tareas hace necesaria una estructura democrática de la universidad y la integración y correlación adecuadas de los diferentes estamentos que la constituyen. 398 Podemos comprender esta modificación legal en el contexto socio- cultural de una sociedad que cuestiona las formas de generar y acceder al conocimiento, lo cual significa abrir el debate acerca de las bases mismas de la universidad. Todos los principios que parecían asentados hasta entonces se sometían a una reevaluación crítica con el fin de servir al desarrollo nacional autónomo. Chile, queremos, –y la hemos encontrado– una juventud que estudia, que tenga sentido responsable del privilegio que implica, aun dentro del Gobierno Popular, el ser estudiante universitario, ya que lamentablemente todavía no podemos y seguramente será difícil que logremos que todos los que tienen condiciones puedan ingresar a la universidad». Allende, «Discurso del presidente», 5–6. 398 Ministerio de Educación Pública, «Decreto con fuerza de Ley n° 1».
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