Discapacidad y luchas politicas. Narrativas de activistas en Chile
43 Discapacidad y Luchas Políticas sentí un alivio por al fin saber lo que tenía y que había un tratamien- to. El médico psiquiatra se transformó en un aliado y durante un tiempo hicimos varios ajustes de medicamentos. Yo era un pacien- te modelo, pero no me aguantaba los malestares; siempre le pedí ajustar la dosis, cambiar de pastilla, pero siempre confié. Quería que funcionara, quería descansar. Finalmente me quedé con 4 pas- tillas y eso me hacía mucho sentido, asumí la enfermedad mental y el desequilibrio químico del cerebro, tenía perfecta conciencia de la enfermedad y adherencia al tratamiento. DESMEDICALIZACIÓN: RESISTENCIA A LA PRISIÓN DE LAS DROGAS FARMACOLÓGICAS Si en la internación me sentía prisionero de las drogas psiquiá- tricas, en el cotidiano de paciente psiquiátrico era un sonámbulo funcional. En el trabajo había desarrollado estrategias para en- mascarar los problemas que generaban las drogas. Como tenía flexibilidad de horario, no se notaban las dificultades que tenía de concentración y memoria. Además, tenía disfunciones sexuales y problemas de peso. Todo eso no me cuadraba. Si yo era paciente ideal, cumplía con el tratamiento, ¿por qué estaba tan mal?, estos problemas empezaron a inquietarme. En una ocasión mi hija mayor me preguntó: ¿quién eres tú? ¿El de antes sin pastillas o el ahora con pastillas? Me hizo cuestio- narme y no llegué a una respuesta clara. La duda se había insta- lado. Cambió lo que hasta ese momento había sido una absoluta obediencia y dependencia de las drogas psiquiátricas, pues tenía temor a dejarlas, no quería volver a deprimirme, no quería matarme o ser internado de nuevo. Todo esto se derrumbó, y un día me de- cidí a dejarlas y mi compañera Toñi me apoyó. Acudí al psiquiatra, quien se resistió a ayudarme. Después de tres meses dejé de ir; él no sabía cómo ayudarme y ni le interesaba hacerlo, solo me estaba
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=