Un puñado de almendras

181 Prendemos un fogón para calmar la humedad Una tetera tiznada reposa sobre el fuego más allá, las manos de mi abuelo hendiduras profundas como su título de merced Revuelve la leña y apresura el calor.

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=