Reordenamiento de los días

41 Si alguna vez tuve madre esta era de un pelo muy blanco que encanecía por mi causa. Su cutis lozano se picaba con mi presencia. Su voz se transformaba en gritos porque mi cabeza era un girasol. El color de mis ojos le cortó la leche. Yo cerré la puerta y me fui. También pasé varias horas dando vueltas alrededor de la casa.

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