Reordenamiento de los días

36 La tribu profética de pupilas ardientes se puso en marcha ayer, llevando a sus pequeños. Charles Baudelaire Apenas aprendí a caminar me dirigí por mi línea imaginaria, borrando mi paso vacilante, sus tropiezos. También intenté borrar la huella de mi pie, pequeño y erizado como una castaña de otoño: un quirquincho en fuga. No se oía ni un ruido pero sobre mi pista estaba la temida jauría. No recuerdo si me hice piedra o dejé que el viento me robara en mi primera desaparición.

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=