Gabriela Mistral y la Universidad de Chile
79 SEGUNDA PARTE: 1912-1922 estableciendo nexos que permitirán la consagración de importantes hitos que la vinculan a la Universidad de Chile. Los ataques de Juan Duval y su traslado a Punta Arenas En mayo de 1917, Mistral había recibido ataques casi anónimos en la revis- ta Sucesos , firmados por un tal “Juan Duval”. Por medio de su jefa, Fidelia Valdés Pereira, la escritora pidió que se la trasladara a otro sitio. Las cartas de Mistral a sus amigos cercanos están cargadas de angustia. Parece que existía la posibilidad de trasladarse a Rancagua, pero eso no prosperó. En octubre de 1917, le contó esta complicada situación a su amigo Alone, quien escribió del asunto en su Diario íntimo : “Recibí carta de la Mistral. Resuelta a marcharse a Argentina, por salir de Chile . Duval y una pelea con su familia la determinan. Pobre mujer! [énfasis nuestro]” 79 . Mistral buscaba dejar el país, pero perder sus años de servicio era un riesgo demasiado grande. Sin embargo, Pedro Aguirre Cerda, quien en enero de 1918 asumiría como ministro de Justicia e Instrucción Pública del gobierno del liberal Juan Luis Sanfuentes, pudo al fin articular una solución. Al quedar vacan- te el cargo de directora en el Liceo de Niñas de Punta Arenas, el nuevo ministro rápidamente convenció al presidente Sanfuentes de otorgarle el cargo directivo a Mistral. Aguirre Cerda entendía muy bien la importancia de este lejano territorio, pues su hermano, el médico Luis Aguirre Cerda (1870-1956), vivía allí y era un miembro central de un grupo que se dedi- có a la protección y fortalecimiento de la instrucción pública. El asunto cuadró y, en ese año, fue trasladada al nuevo cargo directivo, que ejercería por vez primera. Mistral se fue acompañada de tres maestras: la jovencita Laura Rodig, quien tenía recién diecisiete años; su compañera de Santiago y Los Andes, Luisa Fernández Abarca, proveniente de una familia de ar- tistas; y Celmira Zúñiga, una profesora muy capaz a quien Mistral dedicó un magnífico texto de apreciación titulado “Una maestra” 80 . En ese texto se expresa el tesón y el espíritu indomable de ella y de otras docentes que 79 Hernán Díaz Arrieta, Diario íntimo, 1917-1947 . Ed. Fernando Bravo Valdivieso (Santiago: Zig-Zag, 2001), 17. 80 Gabriela Mistral, “Una maestra” [manuscrito], Archivo del Escritor, Biblioteca Nacional de Chile, https://www.bibliotecanacionaldigital.gob.cl/bnd/623/w3-article-142318.html.
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