Gabriela Mistral y la Universidad de Chile
159 CUARTA PARTE: 1924-1945 no deseo sino irme, porque es muy difícil vivir caminando sobre un cabe- llo. La miseria del pueblo me ha dado ganas de gritar. No me la he callado, Vict[oria]. La desnudez de los niños, el abandono de indios y “prietos” en el Sur me han revuelto las entrañas. 199 Para las elecciones presidenciales de agosto, Mistral decidió estar fuera del país. En esta oportunidad, se presentaba a La Moneda su “único amigo político”, el radical Pedro Aguirre Cerda, quien no era el favorito. Tal vez por ello decidió tomar distancia. O quizás estimaba que era el mo- mento de descansar, algo que siempre aprovechó de hacer en sus viajes en barco. Cualquiera fuera el motivo, inició su trayecto a través del cual llegaría el 6 de julio a Iquique, en el barco Copiapó , donde hace una escala. La ciudad nortina la recibe con calurosos honores. Parte luego al Perú, arribando al Callao. Según cuenta el folclorista Oreste Plath, quien la visitó en Lima, Mistral ofreció su primera confe- rencia “Lecturas y comentarios de sus poesías” el 19 de julio de 1938 en el Teatro Municipal de la capital peruana. Allí se estrenó con la declamadora cubana, Delia Iñiguez, quien recitó los poemas que la poeta comentaba. Plath subrayó que los asistentes incluían a la totalidad de la intelectualidad peruana, miembros de la sociedad y del cuerpo diplomático, el embajador de Chile, Luis Subercaseaux, y miembros de la embajada, además de varios ministros de Estado, representantes del profesorado de las universidades y numerosos estudiantes peruanos 200 . El 24 de julio, la Asociación de Es- critores, Artistas e Intelectuales del Perú le ofreció un almuerzo de honor en el Restaurante Crillón de Lima. En todo momento fue recibida por la intelectualidad peruana ofreciendo conferencias y encuentros amistosos. Además, en su paso por la capital peruana se reunió con el diplomá- tico ecuatoriano Gonzalo Zaldumbide, amigo con quien Mistral cultivado una relación epistolar desde Punta Arenas, la que se consolidó cuando ambos coincidieron en París en 1926. 199 Gabriela Mistral, “Carta a Victoria Ocampo”, 25 de mayo 1938, Santiago, Chile, en Gabriela Mistral y Victoria Ocampo, Esta América nuestra: correspondencia 1926-1956 , comp. Elizabeth Horan y Doris Meyer (Buenos Aires: El Cuenco de Plata, 2007), 85. 200 Oreste Plath, “En tres países con Gabriela Mistral”, en El Santiago que se fue , ed. Karin Müller Turina (Santiago: Grijalbo, 1997), 85–97, https://www.oresteplath.cl/antologia/ santiago2.html.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=