Gabriela Mistral y la Universidad de Chile
147 CUARTA PARTE: 1924-1945 Una dimensión significativa de su presencia en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras —donde regresaría en enero de 1933 como profesora visitante, invitada por el canciller Carlos Chardón Falcón (1897- 1965)— son las notas que preparó para una clase magistral que tituló “Libros que hay que leer y libros que hay que escribir” 191 . En estas notas, Mistral destaca la relevancia de los libros de viajes y de geografía, y evoca cómo la oración repercute en la obra de un conjunto de escritores como Baltasar Gracián (1601-1658), Eugenio D’Ors (1881-1954), José Ortega y Gasset (1883-1955) y el naturalista Georges-Louis Leclerc de Buffon (1707- 1788). La mayoría de los autores que menciona son prosistas y ensayistas. Asimismo, Mistral subrayaba la importancia de hablar correctamente, enseñando cómo y cuándo hacerlo. En estos apuntes enfatizó distintas es- trategias prácticas —de particular relevancia para los puertorriqueños por su contexto colonial y diglósico— para asegurar la supervivencia del espa- ñol frente al inglés, como se ha hecho y sigue haciendo hasta hoy. Mistral llegó a Santo Domingo invitada por sus amigos de la familia Henríquez Ureña, a quienes había conocido previamente en Chile y en México. En la prensa local, la poeta se declaró “hija de maestros, hermana de maestras”. También ofreció un discurso titulado “Pedagogía y autodi- dactismo”, una versión oral de la autobiografía que había incluido en sus cartas a Pedro Aguirre Cerda y que pronunció en su discurso a los maes- tros misioneros en México. Esto demuestra cómo la poeta adaptaba sus palabras y su narración autobiográfica según la ocasión para ganarse la simpatía del público con su idealismo y con sus experiencias que refleja- ban los altibajos en la vida de las maestras. Luego, durante su estancia en La Habana, Mistral repitió el mismo discurso, que fue publicado bajo el título “Sobre el autodidactismo”. Venía recién llegada de Nueva York, y manifestó su interés por el poeta que había seguido durante más de veinte años: José Martí. El 26 de junio de 1931, expuso la conferencia “La lengua de Martí” en el Teatro Principal de la Comedia de La Habana. Poco después, en un contexto marcado por inten- sos llamados al cambio político y social, El Mercurio publicó la conferencia en dos partes: “El trópico y José Martí” apareció el 24 de junio de 1931, y 191 Cf. GabrielaMistral, Libros que hay que leer y libros que hay que escribir [manuscrito], Archivo del Escritor, Biblioteca Nacional de Chile, https://www.bibliotecanacionaldigital . gob.cl/bnd/623/w3-article-147635.html.
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