Del océano al verso. Las caracolas de Pablo Neruda

Neruda coleccionó libros, revistas, discos, pipas, minerales, y un sinfín de otros ejemplares, tendencia ampliada en varios de los exponentes vanguardistas y surrealistas, quienes a partir de sus colecciones proponían revisar el mundo y las cosas que lo constituyen desde diversas perspectivas. Esto, en sincronía con los paradigmas del coleccionismo decimonónico, periodo en que los sujetos adoptaron la práctica de mostrar a través de lo material parte del status social, económico e intelectual, relevando incluso las ideologías o las relaciones con el ambiente político. Al mismo tiempo, el acto de coleccionar especies de origen natural está ligado a la herencia de los gabinetes de curiosidades del siglo XVII, época en que se extiende el interés por lo prístino y lo exótico. Parte de los tesoros recopilados por Neruda fueron donados por él a la Universidad de Chile el 20 de enero de 1954, a través de un acto ilustre con el que también se conmemoraron sus 50 años. El corpus del acervo que conforma la donación consta de más de 5000 libros, 8400 caracolas, 260 revistas y 155 discos. En la ceremonia de entrega, y tras escuchar las palabras del rector Juan Gómez Millas, Neruda declaró con respecto a su colección que: «estos libros de la cultura universal, estas caracolas de todos los océanos, y esta espuma de los siete mares, los entrego por deber y conciencia y para pagar en parte mínima, lo que he recibido» 8 . Con ello, es posible identificar lo que Kelly Austin reconoce como « una reconciliación de la propiedad personal con la propiedad comunal, así como una comprensión de las formas en que esta acumulación personal se superpone con su [8] Discurso del rector de la Universidad de Chile, Don Juan Gómez Millas y de Pablo Neruda, pronunciadas en el acto inaugural de la Fundación, el día 20 de junio de 195 4 (Fundación Pablo Neruda, 1954), 19. 67 del océano al verso

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