Derechos humanos en Chile. Pasado, presente y futuro

91 el legislativo, mientras el poder judicial fue cómplice y no ejerció ningún tipo de control. 5 Esta concentración de poder permitió una total discrecionalidad en las decisiones políticas y económicas. Por otra parte, la represión impedía cualquier forma de control social efectivo de los actos de gobierno. Este espacio de amplia discrecionalidad permitió a la dictadura imponer un modelo de sociedad totalizante altamente ideologizado. En efecto, el golpe militar chileno debe ser analizado en el contexto de la Guerra Fría, donde competían a nivel internacional dos grandes modelos económicos e ideoló- gicos que buscaban imponer soluciones totales a los distintos aspectos de la vida social (economía, política, cultura, etc.). De esta forma, las violaciones de derechos humanos obedecieron a una racionalidad política, es decir, se basaron en el convencimiento de que existía un proyecto político que había que imponer por cualquier medio. Para facilitar este objetivo, el «enemigo interno» fue deshumanizado (por ejemplo, en las declaraciones del almiran- te Merino y su calificativo de «humanoides» a los opositores). 6 La imposi- ción de este modelo de «nueva sociedad» necesitaba de un ejercicio de po- der sin restricciones, imposible de desarrollar con los límites de los sistemas democráticos. En este sentido, las violaciones de derechos humanos deben ser entendidas como parte de una política de Estado destinada a controlar a la población e imponer un modelo autoritario en lo político, neoliberal en lo económico, conservador en lo cultural e individualista en lo social. Un pro- yecto refundacional basado en el terror, que heredó profundos enclaves auto- ritarios al sistema democrático. 7 Los crímenes cometidos en dictadura generaron una serie de acciones por parte de la sociedad civil en Chile y el exterior para resistir frente a la violen- cia criminal del Estado, así como para preparar lo que sería el juzgamiento de estos crímenes una vez recuperada la democracia. Instituciones como el Comité Pro Paz, la Vicaría de la Solidaridad, la Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas (FASIC) y la Comisión de Derechos Humanos, fue- 5 Ministerio del Interior (Chile), «Cap. III», Informe Comisión Prisión Política y Tortura (Informe Valech) (2004), http://www.derechoshumanos.net/paises/America/derechos-humanos-Chile/in- formes-comisiones/Informe-Comision-Valech.pdf. 6 «En Chile, como en todo el mundo, hay dos tipos de ser humanos, (unos) los que yo llamo los seres humanos y otros humanoides. Los humanoides pertenecen al Partido Comunista en general. Son ateos, no creen en Dios, materialistas, instrumentos del Estado para trabajar por el Estado», Análi- sis , n° 156, 30 de diciembre de 1986. 7 Carlos Huneeus, El régimen de Pinochet (Sudamericana, 2000); Manuel Garretón, «El segundo go- bierno democrático en Chile. ¿De la transición y consolidación a la profundización democrática?», Revista Mexicana de Sociología 58, n° 1 (1996): 121-132.

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