Derechos humanos en Chile. Pasado, presente y futuro

61 Guerra civil de 1891 El conflicto de 1891 se originó por una crisis constitucional que enfrentó al presidente de la República José Manuel Balmaceda y al parlamento, debido a la negativa del Congreso de aprobar las leyes periódicas y la ley de presupues- to de gastos públicos, y a la decisión de Balmaceda de renovar dichas leyes para el año siguiente, junto con la orden de clausura del Congreso nacional. Este conflicto escaló hasta la militarización del desacuerdo y la declaración de guerra, develando una resolución violenta de la disputa política. De acuer- do a Gabriel Salazar, «La Guerra Civil de 1891 puede interpretarse como un ejemplo emblemático de la violencia política ejercida para dirimir un conflicto entre poderes del Estado, sin recurrir a los mecanismos institucionales». 13 La guerra civil de 1891 fue un conflicto entre sectores de la elite chilena — presidencialistas y parlamentarios—, que costó la vida a más de 4.000 comba- tientes, entre trabajadores del salitre, campesinos y obreros. 14 Las principales batallas —Concón y Placilla— fueron altamente mortales, con enfrentamien- tos cuerpo a cuerpo y uso de artillería pesada. En la batalla de Placilla, más de 2.000 soldados del bando presidencialista fueron muertos en combate o ejecutados tras rendirse. Además, hubo represalias brutales en ciudades como Valparaíso y Santiago, como señala Julio Heise: «Un simple conato y hasta las meras sospechas de hostilidad daban motivos a fusilamientos y matanzas, en la mayoría de los casos sin forma alguna de proceso. Así ocurrió en Lon- tué y La Ligua. Estos fusilamientos de modestos soldados y campesinos se produjeron, por regla general, debido a que se resistían a combatir contra sus hermanos y acaso contra sus propios padres e hijos». 15 Después de la guerra, no hubo una comisión de reconciliación ni justicia por los crímenes cometidos. Por el contrario, se construyó un relato que legi- timó la violencia como necesaria para salvar la república del «autoritarismo balmacedista». Este tipo de narrativa alimentó la naturalización de la violen- cia política como medio legítimo de resolución de conflictos. La guerra civil de 1891 constituye un punto de inflexión en la historia de la violencia política en Chile, porque involucró a todo el tejido social, validó la violencia como 13 Gabriel Salazar, Construcción del Estado en Chile (Sudamericana, 2006), 189. 14 Sergio Grez, «Escribir la historia de los sectores populares. ¿Con o sin la política incluida? A propósito de dos miradas a la historia social (Chile, siglo xix)», Política. Revista De Ciencia Política 44 (2005). 15 Julio Heise, Historia de Chile. El periodo parlamentario 1861-1925 Tomo I (Andrés Bello, 1974), 114.

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