Lagar

159 y tu luz sobre los belfos da zodíacos ardiendo. De la sierra embalsamada cosas puras te traemos: y pasamos voleando árbol quina y árbol cedro, y las gomas con virtudes y las hierbas con misterios. Santa Rosa de la puna y del alto ventisquero: te llevamos nuestras marchas en collares que hace el tiempo; las escarchas que da junio, los rescoldos que da enero. De las puertas arrancamos a los mozos y a los viejos y en la cobra de la sombra te llevamos a los muertos. Abre, Rosa, abre los brazos, alza tus ojos y venos. Llama aldeas y provincias; haz en ellas el recuento, ¡y se vean las regiones extendidas en tu pecho! El anillo de la marcha nunca, madre, romperemos en el aire de la América ni en el abra de lo eterno.

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=