Tala

49 por cara y hombro mío azotada. Pareció lirio o pez espada. Subió los aires hondeada, de cielo abierto devorada, y en un momento fue nonada. Quedé temblando en la quebrada. ¡Albricia mía * arrebatada! * Ver nota en la página 237.

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=