Tala

122 albergue para uno al albergador. Echarás la sombra que siempre se echó, morderás la duna con paso de dos… ¡Para que ninguno, ni hombre ni dios, nos llame partidos como luna y sol; para que ni roca ni viento errador, ni río con vado ni árbol sombreador, aprendan y digan mentira o error del sur y del norte, del uno y del dos!

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=