Ternura
47 Canción de la sangre Duerme, mi sangre única que así te doblaste, vida mía, que se mece en rama de sangre. Musgo de los sueños míos en que te cuajaste, duerme así, con tus sabores de leche y de sangre. Hijo mío, todavía sin piñas ni agaves, y volteando en mi pecho granadas de sangre. Sin sangre tuya, latiendo de las que tomaste, durmiendo así tan completo de leche y de sangre. Cristal dando unos trasluces y luces, de sangre; fanal que alumbra y me alumbra con mi propia sangre. Mi semillón soterrado que te levantaste; estandarte en que se para y cae mi sangre.
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