Olga Poblete. Educadora, historiadora, feminista, militante de la paz
518 olga poblete que fluía de comprobar que en una de las más respetables democra- cias latinoamericanas se había entronizado la violencia, la soberbia autoritaria, la ilegalidad constituida en poder, condujo a la recomen- dación de crear una comisión internacional investigadora. La Comisión Internacional Investigadora de los Crímenes de la Junta Militar Chilena se construyó sobre las bases de iniciativas que ya habían surgido en Finlandia con las primeras noticias del golpe militar. En marzo de 1974, realizó su primera sesión en Dipoli, Cen- tro de Congresos vecino a Helsinki. Inauguró sus sesiones el primer Ministro Filandés, Kalevi Sorsa. Hortensia Bussi de Allende encabe- zó la delegación chilena, junto con su hija Isabel. El discurso de Ten- cha ante esa imponente Sesión Internacional sigue siendo hasta hoy un denso y penetrante documento histórico. Lo conocimos sólo en partes y después de algún tiempo. Al releerlo hoy, completo y evo- cando nuestro Chile de marzo de 1974, comprendemos mejor su poderoso impacto sobre aquel auditorio que congregaba relevantes personalidades prácticamente de todo el mundo. De ahí en adelan- te, la Comisión Internacional de Investigación de los Crímenes de la Junta Militar en Chile ha reunido la más rigurosa y seria documenta- ción, archivo abierto al ámbito mundial y registro minucioso de una historia sórdida vivida, sufrida, por millares de chilenas y chilenos desde hace dieciséis años. La solidaridad con Chile no ha apagado hasta hoy mismo su ar- diente llama. En los años más críticos en los que se veía casi inmi- nente un conflicto armado con Argentina, el Consejo Mundial de la Paz emitió la Declaración que denunciaba el «peligroso clima de ten- sión en las relaciones entre Chile y Argentina, creado por intereses extranjeros e impuesto por los círculos fascistas locales». Aquel era el Año Internacional contra el Apartheid, instituido por Naciones Uni- das –1978– y se hacía evidente en el ambiente internacional la ma- niobra para crear una gran tensión en este extremo sur de América, que envolviera en un conflicto a varios países de la región y justifica- ra la creación de una Organización del Atlántico Sur. El documento del cmp llamaba a promover acciones en favor de los pueblos de Chi- le y Argentina y «a tomar medidas para detener la mano criminal de los traficantes de la guerra» (Helsinki, 16 de Noviembre de 1978).
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