Olga Poblete. Educadora, historiadora, feminista, militante de la paz

504 olga poblete urss, se ensanchó el Club atómico con los ensayos de Inglaterra y Francia. Como decía Jean Rostand, Presidente del Movimiento con- tra el armamento nuclear, «la seguridad del planeta se hacía inversa- mente proporcional al número de socios del club atómico». Desde 1954 en adelante se detonaron en el Pacífico las primeras bombas de hidrógeno y termonucleares y no pasaron muchos años hasta el anuncio de la bomba de neutrones y su poder siniestro para volati- lizar seres humanos dejando intactas las infraestructuras materiales. La humanidad podía sentir la guerra nuclear a las puertas. En 1964, Lord Bertrand Russell alertaba: «La era nuclear en la que tenemos la desgracia de vivir, nos impone nuevas formas de pen- samiento, de acción y un nuevo carácter a las relaciones internacio- nales. Mientras persistan las formas políticas del pasado, la guerra nuclear puede estallar en cualquier minuto». Proceder al desarme va mucho más allá de la cuestión técnica de paralizar ensayos y producción de armas nucleares, limitar arma- mentos convencionales, desmantelar bases militares, inutilizar y des- truir artefactos bélicos, convertir plantas y reactores nucleares para la producción pacífica. Hacerlo impone virajes sustanciales en las líneas políticas tanto internacionales como dentro de cada país. Los críticos y decisivos asuntos de paz o guerra son de raíz esencialmente política. Más de una vez lo expresó el eminente Ministro Olof Pal- me. Tales problemas deben resolverse «con métodos sociales y polí- ticos, con la participación de los pueblos quienes por sus anhelos de paz y justicia social son los que impulsan los cambios de estructura de las sociedades y las relaciones entre países, requisito previo para la paz mundial, la solidaridad y la justicia dentro y entre los pueblos». Sostener que la disuasión recíproca de los adversarios garantiza la estabilidad internacional equivale a postular como ideal «la co- munidad del miedo», como la calificó el científico norteamericano Harrison Brown. Esa fue precisamente la base de la política al borde de la guerra que preconizó el Secretario de Estado norteamericano Foster Dulles, que los pueblos pagaron no sólo con el costo altísimo de astronómicos gastos armamentistas, sino también en vidas hu- manas que consumieron las guerras colonialistas y de intervención ocurridas en esos años.

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