Olga Poblete. Educadora, historiadora, feminista, militante de la paz

408 olga poblete de una Iglesia, y porque las condiciones del desarrollo actual de la comunidad y cultura mundiales, señalan que mientras no se solidi- fique esta plataforma común de la paz, ningún partido, ni ninguna Iglesia, podrá consolidar formas permanentes de convivencia y de satisfacción humanas. De los trabajos de las Comisiones del Congre- so, salió el cuerpo de proposiciones presentadas a la Asamblea Plena- ria para su ratificación. El II Congreso Mundial de Partidarios de la Paz de Varsovia, ha entregado a la humanidad dos textos esenciales, junto a un cuerpo de mociones que vienen incorporadas en dichos textos, que voy a presentar a continuación. El manifiesto a los pueblos del mundo El Manifiesto a los Pueblos, aprobado en la sesión plenaria del 22 de noviembre, es un documento breve, claro, que contiene el llamado del Congreso por la defensa de la paz e insiste en la fe profunda que hoy anima al movimiento acerca de la potencia de las fuerzas pacífi- cas del mundo. El Manifiesto destaca ese concepto dinámico de una paz que se conquista y no se aguarda. Más de algún malintenciona- do acusó este noble lema del Congreso como un disfrazado llamado belicista. No es hacia la paz conquistada con las armas de la destruc- ción, hacia donde miran los Partidarios de la Paz en estos instantes. Todos sabemos que operar con las fuerzas negativas, no conduce sino a resultados negativos. Creemos firmemente que la paz se con- quista, cuando dentro de nosotros mismos libramos la ardua lucha por limpiarnos de los prejuicios, cuando después de un proceso re- flexivo, reconocemos nuestros errores e iniciamos un nuevo camino. Se conquista la paz cuando un pueblo, consciente de la justicia que le asiste en expresar sus aspiraciones, lucha por ellas; cuando un go- bierno consciente de su responsabilidad, moviliza todos los recursos y energías nacionales, para resolver los legítimos problemas nacio- nales, a la luz de las legítimas necesidades nacionales, y apoyado en sus legítimos derechos soberanos. Las armas de los Partidarios de la Paz son: una gran integridad para defender y sustentar sus ideales; un intenso afán de estudiar las situaciones antes de decidir acerca de ellas; un enorme desinterés, porque la lucha por la paz no conduce a

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