Olga Poblete. Educadora, historiadora, feminista, militante de la paz

294 olga poblete alta calidad de contenidos, proposiciones, resoluciones. Pero Chile estaba ya enredándose en la malla de la política de la «Guerra Fría» y su atmósfera de aguda tensión que tan negativamente afectó los años siguientes. No es aquí la ocasión de ahondar en mayores detalles, pero sí de señalar cómo la fuerte interdependencia en que había entrado la humanidad, repercutía hasta en los países más alejados del teatro de las grandes decisiones políticas. «La Guerra Fría» se tradujo en Chile en la ruptura del bloque político que llevó al poder a don Gabriel González Videla, el retiro de los ministros comunistas del gabinete, la dictación de la Ley de Defensa de la Democracia, la represión, persecuciones, relegaciones, Pisagua. Todo cuanto no se plegó al ofi- cialismo pasó a ser conspiración comunista. También la «Guerra Fría» llegó a fechif. Buena parte de su di- rectiva militaba en el Partido Radical. Hubo presión y triunfo de la línea oficial. Siguieron expulsiones, renuncias, retiros de importan- tes organizaciones y sectores de izquierda. Constituyó un serio golpe y una crisis que afectó por largo tiempo al movimiento femenino chileno. El retiro del memch restó a fechif el apoyo de la única organización que había logrado movilizar importantes masas feme- ninas en el país. Otro factor de su declinación fue el término de la presidencia de Amanda Labarca, cuya indiscutible calidad y trayec- toria contribuyeron tanto a proyectar fechif en sus comienzos. En los años siguientes, no parten de fechif las convocatorias. Se crean comités de auspicio a nivel nacional, provincial, comunal, de barrios para conmemorar el 8 de Marzo. Sin embargo, se conti- núa en unidad la campaña común por el voto político hasta firmarse la ley en enero de 1949. La gran lección que dejó fechif y que no debemos olvidar las mujeres, es cómo se enriquecen y amplían las perspectivas de la acción cuando ésta emana de una voluntad inte- gradora, unitaria, aglutinada por objetivos comunes a la condición de la mujer, sin que por ello la militante de partido renuncie a sus principios o debilite con aquel su compromiso. fechif continuó por varios años su existencia aunque bastan- te desvinculada de los asuntos más quemantes de la realidad. Sus dirigentes desempeñaron con eficiencia funciones oficiales de alta

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