Olga Poblete. Educadora, historiadora, feminista, militante de la paz
245 III. feminista allí, dominadas por hombres, terminaron en los departamentos femeninos sirviéndoles el café y sacando copias a roneo (Poblete cit. en Larraín, 1990, p. 11). En 1944, tras un periodo de contracción momentánea, y luego de su participación en el Primer Congreso Nacional de Mujeres, el memch se hizo parte de la fundación de la Federación Chilena de Institucio- nes Femeninas (fechif ). La fechif tuvo como objetivo luchar por el sufragio universal, visibilizar el alto costo de la vida, manifestarse en contra del fascismo y la guerra y a favor de fortalecer la demo- cracia, todas demandas que ya habían sido expuestas por el memch. Como postuló Pernet (1994), el concepto de democracia que sostu- vieron muchas mujeres activistas tuvo un fuerte sello social. Según ella, Poblete sustentó que «para que Chile fuera una verdadera de- mocracia sus ciudadanos necesitaban no solo derechos políticos sino también ‘oportunidades de desarrollo [individual]’ y ‘garantías de un mínimo de bienestar’» (p. 176). En este contexto, Poblete asumió la secretaría general del memch en 1946, luego de regresar al país tras haber obtenido una beca para perfeccionarse en la Universidad de Columbia. Bajo su dirección, el memch fortaleció sus redes con organizaciones internacionales de mujeres, y en el marco del Segundo Congreso de la fechif, celebra- do en Valparaíso en 1947, debió hacer frente a uno de los momen- tos más difíciles del organismo. Gabriel González Videla, presidente de la República, fue invitado a pronunciar un discurso en el que se refirió, bajo un marcado anticomunismo, a las medidas que estaba dispuesto a emplear ante el descontento social y las manifestaciones apoyadas por el conglomerado, llegando a sugerir que no dudaría en utilizar el ejército para restablecer el orden si fuera necesario. En ese momento, «recordó Poblete, Elena Caffarena emitió una fuerte protesta vocal y luego salió de la sala con otras cuarenta mujeres en medio de un tumulto general» (Pernet, 1994, p. 180). Sumado a lo anterior, las memchistas reclamaron que las re- soluciones del Segundo Congreso fueron falsificadas y, para evitar tensiones con el gobierno, la directiva de la fechif expulsó a las co- munistas. La respuesta del memch fue abandonar la coordinadora.
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