El crimen de la calle Nataniel: Testimonios, fotografías y documentos del caso que revolucionó la odontología forense en Chile

a identificar el cuerpo de Su Alteza Real la Du- quesa de Alenzon. El Sr. Albert Haus, cónsul de Paraguay, había sugerido la idea de llamar al dentista de la duquesa; por lo tanto, el duque de Vendome me hizo transmitir el requerimiento del Barón Tristan-Lambert. El Barón preguntó si podía identificar el cuerpo; le respondí que sí, si los dientes no están destruidos. Por lo general anoto en una ficha para cada paciente y en el momento de la primera consulta, las características más im- portantes de la boca y los órganos dentales. Tomo nota especialmente de la pérdida o ausencia de dientes y el cambio de posición de los dientes afec- tados por dichas pérdidas. La presencia de raíces, de abscesos, de dientes muertos, cuando se hace el examen también anoto las coronas, puentes y pró- tesis. Cada cavidad hallada semarca en lápiz y tin- ta. La forma de cada obturación está marcada con tinta en la ubicación original del examen y un nú- mero se coloca al frente, que envía una memoria completa registrada en la parte posterior de dicha ficha. También los materiales utilizados, el mé- todo de tratamiento, todo se copia en un registro como una memoria permanente y se conserva el registro original. En el caso de la duquesa, había llenado dos hojas sobre el estado de los dientes y las operaciones realizadas en diecisiete consultas, en un periodo de más de dos años, las últimas operaciones se hicieron el 15 de diciembre de 1896, menos de seis meses antes del accidente. Fue con estas notas que acompañé al barón Lambert al Palacio de la In- dustria y fue con ellos que fui capaz de demostrar: la no identidad de un cuerpo que se creía que era de la duquesa, y puede encontrar entre treinta o cuarenta cuerpos horriblemente quemados, un cadáver que identifiqué y demostré que era el de la duquesa. El primer cuerpo que examiné fue recha- zado por la existencia de algunos dientes que en la duquesa estaban ausentes. Por otro lado, reconocí que ciertos dientes, perdidos hace mucho tiempo en la boca del primer cadáver, existían, ya que co- nocía en la boca de la duquesa, y por lo demás no había nada en esa boca que correspondía al regis- tro de las operaciones realizadas por mí. Foto N° 107. Fotos artísticas de la revista Sucesos. BIBLIOTECA NACIONAL DE CHILE. Sucesos (1902-1932). Memoria Chilena. Disponible en https://www.memoriachilena . gob.cl/602/w3-article-100809. html. Accedido en 27/4/2025. 103 Capítulo 5 . Martes 9 de febrero de 1909.

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