Palabras para la memoria. Recinto poético para el nunca +

99 Y que entonces no volveríamos a casa, como el vecino, desde hace ya tantos días, tantas noches. Y así pasaron los meses y los años. Y las décadas eternas en ese miedo del vecino que NUNCA regresa. VI Y crecimos con miedo a las palabras. Y a las noches de bombas que estallan y a los panfletos que brotan de la tierra una mañana cualquiera, como el rocío, en ciudades que no se nombran, que no se recuerdan. Y temimos a la ausencia de luz eléctrica mientras una exigua vela alumbraba el miedo de esas horas. Y esas velas de esas noches fueron tan distintas a las velas conocidas los años previos.

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