Palabras para la memoria. Recinto poético para el nunca +

96 Las miserias en las ciudades I Decía mi abuelo que una mañana abrió los ojos como sus abuelos y el país se había vuelto gris y prohibían las palabras. Y les dijeron que no dijeran y que guardaran todo signo que ofendiera al nuevo orden establecido. Y los que caminábamos entonces caminábamos con miedo. Crecíamos con miedo a los edificios cerrados y a los policías y a los helicópteros sobre los techos. A ras de cielo crecían los temores.

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