Palabras para la memoria. Recinto poético para el nunca +

63 (hasta habitar) La belleza es un acto mínimo de sobrevivencia, un gesto sutil como depositar un fruto en un canasto. Los brazos y las manos transforman el objeto en deseo. La posición del cuerpo permite equilibrios momentáneos y coordinados, que si se escucharan serían sonidos en sincronía con el vuelo, y nadar por espacios anhelados. El acto de recoger conduce a un paisaje marginal, sin centro sino en la acción que se realiza desde una antigua conciencia.Toca o inicia un ciclo, o más, que se reiniciará muchas veces después, como antes ya ocurrió. Pero ahora es un acto único, espléndido, inédito.

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