Palabras para la memoria. Recinto poético para el nunca +

119 llegas a nombrarme terminas de perseguir agujeros infectados de ratas estrellas destro- zadas de moho y vergüenza sin ya casi recordar mi nombre ni mis huellas ni mi forma de caminar terminas con todo y te pones a cavar en un sendero sin saber qué hacer y te pones a cavar como si hubiera sido tu costumbre siempre…) y yo sé que empezó a llover porque me salieron pájaros silvestres y en mis pies las raíces se hicieron más duras y fuertes y los que no murieron empezaron a crecer hasta el cielo como los antiguos gigantes y yo sé que en el país del silencio ningún escarabajo puede seguir contaminando el aire por mucho tiempo.

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